Hanna Quevedo documenta como las mujeres indígenas bribri dejan de ser objeto de fotografía – como la han sido históricamente – para ser protagonistas de su historia, usando la imagen como herramienta para hablar de sí mismas.
Introducción por Mónica Quirós, facilitadora de los talleres de fotografía

“Ser fotógrafa es muy bonito porque podemos capturar imágenes que hablan solas del lugar de donde son. Es una herramienta para poder guardar como recuerdo y así enseñárselo a las siguientes generaciones porque todo cambia con el paso de los años”

–Saicha Buitrago, mujer bribri de Talamanca, Costa Rica

ESTAS SON LAS PALABRAS de una mujer bribri costarricense de una comunidad llamada Amubre en Talamanca, un lugar donde tenemos la suerte que no nos alcanze el asfalto, y el verde se imponga en la imágen de una selva exuberante. Saicha es una mujer jóven, madre de un niño pequeño y ella y otras mujeres participaron en talleres de fotografía para mostrarle a su país y al mundo cómo viven, cuáles son sus costumbres, quiénes son las mujeres bribris de Talamanca. “Mujeres valientes y trabajadoras”, como ellas mismas dicen. Dejaron de ser objeto de fotografía -como la han sido históricamente los indígenas centroamericanos-, para ser protagonistas de su historia, usando la imagen como herramienta para hablar de ellas mismas.

Estos talleres de fotografía son parte de un proyecto desarrollado por el Centro de Investigación en Estudios de la Mujer, de la Universidad de Costa Rica, y la Oficina de Equidad de Género del Instituto Tecnológico de Costa Rica. El proyecto se denomina: “Construcción conjunta de estrategias para la prevención y el abordaje de la violencia contra las mujeres en la provincia de Limón”.

Esta iniciativa surge en el año 2008 como una respuesta ante la realidad social que enfrenta la provincia de Limón, iniciativa que cobra sentido frente a la exclusión social y la violencia generalizada que caracteriza dicha región, así como la vulnerabilidad específica de las mujeres indígenas de la zona de Talamanca. De esta manera, se reconoce la necesidad de concentrar esfuerzos interuniversitarios para el trabajo con dicha población, dirigidos a la construcción de estrategias para la prevención y abordaje de la violencia en sus comunidades.

Desde el 2009 y hasta la fecha, tanto el CIEM como la Oficina de Equidad de Género han focalizado su trabajo en la comunidad de Amubre, Talamanca. Se han realizado talleres sobre teḿatica relacionadas con derechos humanos de las mujeres, prevención de violencia contra las mujeres, ciudadanía y organización, entre otros.

Las mujeres que participaron de los talleres de fotografía realizaron fotografías sobre temas como: ser mujer bribri, el paisaje de mi comunidad y actividades que realizan las mujeres bribris. Cada mujer realizó un autorretrato donde ellas decidieron cómo querían sus fotografías y escribieron acerca de lo que aprendieron durante este proceso y cómo se sintieron siendo fotógrafas en lugar de fotografiadas. Como resultado de este proceso se publicará una memoria visual con las fotografías de las mujeres participantes y los mensajes que ellas escribieron para otras mujeres. Como nos dice Cristina, “mi mensaje a las mujeres indígenas de todos partes: por favor no se dejen descriminar por los demás, los que nos humillan. Nosotras valemos mucho.”

–Costa Rica,Marzo 2011

1.Primero cada alumna imaginará la foto que quiere tomar y la dibujará

2.Este dibujo se hace en base a la escena elegida y pensando en el fondo y el motivo de la foto, composición y luz.

3.Todas tendrán unos 15-20 minutos para dibujar la foto que quieren hacer.

4.Y una vez pensada la foto, vamos fuera a hacerla!

5.Entre las propias alumnas se encontrarán las fotógrafas y las modelos.

6.Y, por supuesto, tomarán fotos de todo lo que las rodea porque es una parte importante de sus vidas.

7.Después se descargarán las fotos pero como no hay muchas computadoras, habrá que esperar un poquito.

8.Pero siempre esperan tranquilas y optimistas.

9.Y después a aprender en grupos cómo se hace.

10.Estas mujeres son increíbles, sus ganas de conocer nuevas técnicas de expresión son admirables.

11.Y sus vidas en la frontera entre Cosa Rica y Panamá, también.