1. ¿Para qué probar la mejor comida mexicana, pudiendo comerte una hamburguesa o un hot dog en el food court más cercano?

2. ¿De verdad hay quienes quieren aprender todo sobre las leyendas de los ángeles que trazaron la ciudad? ¿o sobre cómo subieron la campana María a la torre catedralicia más alta de América? No entiendes para qué, si tú prefieres quedarte en casa leyendo revistas del corazón.

3. No tiene caso ver las fumarolas del volcán Popocatépetl en vivo, si puedes verlas en alguna página de Facebook o de Youtube.

4. No te atrae visitar una ciudad tranquila, acogedora y segura, con clima templado y gente amable. Demasiado perfecto para tus estándares.

5. Ríndete: ¿Para qué vas a una ciudad con más de 2600 monumentos catalogados por la UNESCO, si el minimalismo urbano está de moda?

6. La Biblioteca Palafoxiana, Memoria del Mundo, está llena de libros viejos ¡y ninguno es de historietas!

7. No entiendes por qué le dicen “la Octava Maravilla del Mundo” a la Capilla del Rosario, cuando para ti está claro que es un verdadero desperdicio de lugar y de oro.

8. No tiene caso entender la historia de México y de Norteamérica, ni la importancia de la Batalla del 5 de Mayo, si el pasado ya pasó…

9. Encuentras muy desagradable el pasear entre animales libres en el mayor Safari de América Latina. ¡Si puedes ver muchos animales en Animal Planet!

10. Para qué desperdiciar tu dinero en piezas de Talavera únicas y hechas a mano, cuando puedes comprar vajillas industriales en el super.

11. ¿Ir a conocer una ciudad Patrimonio Mundial de la Humanidad? No entiendes qué hay de especial con ese titulito…

12. Te agota pensar en pasear a pie, descubriendo patios, casas, puertas y siglos de historia en edificios centenarios.

13. Lamentables son las tradiciones culturales milenarias que se cuelgan de lo viejo, como si no viviéramos en un mundo globalizado…

14. Para qué ver calaveritas de azúcar en Día de Muertos, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, si lo de hoy son los zombies, brujas y monstruos de Halloween.

15. Lo más seguro es que todos esos coloridos dulces tradicionales estén llenos de calorías y engorden muchísimo.