1. ¿Poder ir a una laguna de color verde esmeralda sobre un cráter volcánico y acampar a su lado? No, gracias, demasiado arriesgado para mi gusto…

Crédito: ceciliaheinen

2. ¿Viajar a las Islas Galápagos? Creo que hasta Charles Darwin se arrepintió de visitar ese lugar lleno de tanta flora y fauna.

Crédito: Alan

Crédito: Alan

3. Ni que hablar de la diversidad en nuestra gente. Demasiado lío con más de trece lenguas indígenas.

Crédito: Alan

 

 

4. ¿Ir a Montañita a surfear? Surfear es difícil… cuesta entender por qué tanta gente de todo el mundo regresa a su país enamorada de ese lugar.

5. Ir a una fiestas típicas conocida como la Mama Negra, mezcla de las culturas indígena, africana y española… Solo con pensar en ver mucha gente alegre bailando y gozando me da fobia. Ni hablar de lidiar con el «ashanguero» que reparte comida, gallinas, cuyes y licores para mantener prendida la fiesta. ¿En serio?

Crédito: Jose Pereira

6. ¿Recorrer algunos de los lugares con mayor biodiversidad en el mundo entero, como el Cuyabeno o el Yasuní? No lo sé… algunos animalitos dan miedo.

Crédito: Santiago Ron

7. ¿Pararte sobre la línea ecuatorial y estar literalmente en la mitad del mundo? ¿Visitar un museo en donde incluso puedes para un huevo sobre un clavo gracias a la gravedad en la zona? Tal vez tengas mejores planes.

Crédito: davidberkowitz

8. Llegar hasta la cima del Cotopaxi… ¡Achachay, mucho Frío! Y además, a qué loco le gustará el desafío de estar a más de 5000 metros sobre el nivel del mar.

Crédito: Jo Simón

9. Ir a la famosa Nariz del Diablo en ferrocarril podría resultar un poco aburrido… ¿para cuándo un tren-bala?

Crédito: agenciaandes_ec

10. ¿Ir a Baños? Demasiados riesgos: hacer puenting o visitar el «Pailón del Diablo», a poca distancia del Tungurahua, activo desde 1999. ¡Ni con la promesa de farra y aguas termales me convencen!

11. ¿Probar la diversa gastronomía ecuatoriana que incluye cebiches, churrascos o las carnes coloradas de Cotacachi? Mejor una hamburguesa y ya.

Crédito: mariaflorine

12. El centro histórico de Quito, Patrimonio Cultural de la Humanidad, no es tan asombroso. No hay muchas cosas que ver…

Crédito: agenciaandes_ec

13. ¿Visitar el famoso columpio del fin del mundo? Tranquilo, no es tan hermoso, es como esos otros columpios que puedes encontrar en el parque más cercano a tu casa.

14. ¿Artesanías ecuatorianas, para todos los gustos y baratas? ¿Quién necesita más chucherías en su casa?

Crédito: CitizenClark

15. ¿Ir al Parque Nacional Llanganates, en donde cuenta la leyenda que está escondido el tesoro de Atahualpa (último emperador Inca)? Ya no somos niños como para andar con cuentos…

16. Poder tomar un jugo recién hecho o una cerveza en las covachas cerca del mar, disfrutar del atardecer, enamorarse en la Ruta del Sol… eso de los «pequeños placeres» está sobrevalorado.

Crédito: Yojan Agui

17. ¿Recorrer el barrio las peñas en Guayaquil y subir el cerro Santa Ana con sus casitas pintorescas? ¡Ni loca, son muchos escalones!

18. ¿Ir a Cuenca a ver sus iglesias y su arte urbano? No te pierdes de mucho, seguro puedes encontrar una iglesia donde vives. Si has visto una, has visto todas…

Crédito: Gilda Selis

19. ¿Y qué hay de la misteriosa ciudad inca conocida como Ingapirca? ¡Son solo ruinas! ¿A quién le importan las civilizaciones históricas?

Crédito: huskyte77

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