1

¡Vivir las increíbles fiestas de la GUELAGUETZA! Crédito: larry1732.

2

Respirar el aire fresquísimo de San José del Pacífico, allá donde las nubes tocan las montañas, y participar de un temazcal. Crédito: ephoz.

3

Tomar, por lo menos, un par de lecciones de surf en Puerto Escondido. No lo pienses más, simplemente ¡Hazlo! Y.O.L.O. Crédito: brb_photography.

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Tomarte una semana, por lo menos, para recorrer todos nuestros museos y bibliotecas. Crédito: IAGOmx.

5

Lucir una prenda con los exquisitos bordados de San Antonio. Crédito: mioaxaca.

6

Encontrarte (o buscar) a Francisco Toledo, el artista vivo más importante vivo de Oaxaca, conversar con él y sacarle una foto como esta. Vía.

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Ir a un evento en el majestuoso Teatro Macedonio Alcalá, en la Ciudad de Oaxaca. Crédito: teatromacedonioalcala.

8

Apoyar a una asociación civil que trabaje con grupos vulnerables de tu comunidad. Crédito: nijanu.mexico

9

Probar los siete tipos de mole del Estado. Crédito: logatfer.

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Ver el amanecer desde el Mirador del Cerro Fortín, en la Ciudad de Oaxaca. Crédito: Daniel Durán López.

11

Ir a la Laguna de Manialtepec, cerca de Puerto Escondido, para ver la bioluminiscencia. Vía.

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Aprender a preparar una tlayuda. No hay receta exacta, ya lo sabes... Crédito: marthax.

13

Ver el atardecer desde Punta Cometa, en Mazunte. Crédito: chrisschoenbohm.

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Liberar tortuguitas en su camino al mar, en las costas del Estado. Crédito: L. Bernhein.

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Viajar a la región del istmo y asistir a una Vela Istmeña, ya sea en Juchitán Espinal, Ixtaltepec o Cd Ixtepec. Crédito: Asunción Ixtaltepec.

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Perderte por horas en el Mercado 20 de Noviembre. Crédito: malomalverde.

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Hacer ecoturismo en San Antonio Cuajimoloyas. Dar un paseo a caballo, andar en bicicleta y lanzarte por la tirolesa de 1 km de distancia. Crédito: Comunidad San Antonio Cuajimoloyas, Oaxaca, México.

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Nadar en el ojo de agua de Magdalena Tlacotepec. Crédito: Oaxaca Nuestro.

19

Mojarse con el agua de la cascada de Santiago Apoala. Crédito: waveneyavenue.

20

Visitar Monte Albán acompañado de un guía que te explique la historia y la riqueza cultural de ese lugar. Crédito: eduardorobles.

21

Tomarte una cerveza en los Portales del Zócalo, con tus cacahuates preparados y escuchando mariachi, mientras ves pasar a la gente. Crédito: oaxacaprofundo.

22

Visitar el panteón el Día De Muertos. Crédito: libertinus.

23

Probar, al menos una vez, alguna de estas tres bebidas: café con mezcal, para cuando hace frío, chocolate de agua para el desayuno y un tejate para cuando agobia el calor. Crédito (izq.): eduardorobles.

24

Visitar el palenque de algún maestro mezcalero que te enseñe a apreciar esta bebida maravillosa en su totalidad. Crédito: Aaron Rodriguez.

25

Comer chapulines, gusanos de maguey y chicatanas. Ricos, nutritivos y oaxaqueños. Crédito: crincon.

26

Aprender algunas palabras de nuestras lenguas indígenas, ya sea zapoteco, mixteco, mixe.

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Visitar las magníficas cascadas petrificadas de Hierve el Agua. Crédito: cadampol.

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Hacer avistaje de aves en la Laguna de Chacahua. Crédito: L. Bernhein.

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Probar todos y cada uno de nuestros dulces regionales. ¡Qué tarea tan difícil! Crédito: ule.

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Animarte a probar hongos alucinógenos en Huautla de Jiménez, de donde era la famosísima María Sabina. Vía.

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Elaborar una artesanía típica con tus propias manos, ya sea un alebrije, una máscara o algún textil (en los museos se realizan talleres). Crédito: ibzomar.

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Ponerte una borrachera con mezcal y, al calor de las copas y cuando estés sentimental, canta DIOS NUNCA MUERE, ¡nuestro gran himno oaxaqueño!