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Cubrirte de protector solar y darte el gusto de soñar que Fuerteventura es toda tuya ¿Son 150 Km de playas suficientes?

Foto: Alistair Young

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Probar, saborear y recrear las papas arrugadas. Son humildes y van por la vida sin pretensiones, con su piel salada y su mojo fiel.

Foto: Martin Alvarez Espinar

3

Saborear todo lo que salga del agua: cherne, cangrejito, calamares, pulpito, vieja… El Atlántico está lleno de criaturas a las que vale la pena conocer.

Foto: Canary Islands Photos

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Bañarte en algún charco o piscina natural – casi todas las islas ofrecen la oportunidad de flotar en estas aguas mágicas.

Foto: Oliver Clarke

5

Estrechar la mano del genio que fue César Manrique visitando sus casas, museos, jardines, auditorios e increíbles miradores. ¡Todos tus sentidos te lo agradecerán!

Foto: Dana Ptacinsky

6

Perderte en el mundo guanche y recorrer algún yacimiento arqueológico – cuevas pintadas, necrópolis y antiguos silos y fortalezas te transportarán a tiempos prehispánicos.

Foto. Canary Islands Photos

7

Recorrer las callecitas de los pintorescos cascos antiguos que pueblan las islas – Agüimes, Vegueta, La Laguna, Icod de los Vinos – siempre hay un balcón canario que admirar y una terracita donde relajarse.

Foto: Javier Losa

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Recordar lo importante que es llenar tu vida de atardeceres espectaculares. Las siete islas se destacan (y compiten) con puestas en escena dignas de Photoshop pero las playas siempre ganan. Elige una, como Maspalomas, y llévate el attrezzo fotográfico.

Foto: Alberto Ptacinsky

9

Subirte a un barquito para observar alguno de los caprichos de la orografía canaria, como los Acantilados de los Gigantes.

Foto: Jorge Carabias

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Mirar siempre para arriba y disfrutar de los cielos más limpios de Europa. Sube al Roque de los Muchachos o paséate por las Cañadas del Teide y cuenta las Perseidas.

Foto: Carlos Lopez Echeto Marrero

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Pasar de la superficie a las profundidades y sumergirte en paraísos del buceo como La Restinga, en El Hierro; a lo mejor ves a antiguos conocidos…

Foto: OpenFotoSub

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Seguir siempre p’adelante y no dar la vuelta – los faros son maravillosas excusas para llegar hasta el final de las carreteras y el Faro de Orchilla, en la Punta de Orchilla, no es una excepción. Hasta el descubrimiento de América, la isla de El Hierro se consideraba el límite del mundo conocido y en el siglo XVII se escogió Orchilla como referencia para establecer el Meridiano Cero.

Foto: Mario Trifuoggi

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Sentarte a la sombra del Drago milenario en Icod de los Vinos e imaginar lo que ha visto este señor de 150 toneladas en su milenio de vida.

Foto: Ronny Siegel

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Aprovechar cualquier oportunidad para estar por encima de las nubes.

Foto: pedronchi

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Coger la guagua con destino a la montaña. Siéntate del lado de la ventana. Respira hondo. Mira para abajo. Acuérdate de seguir respirando.

Foto: Jose Mesa

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Visitar algún mercado – de agricultores, de artesanías; hay para todos los gustos y necesidades.

Foto: Jose Mesa

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Escoger una terraza, pedir una cerveza local y unas aceitunas o almendritas y disfrutar del paisaje que tengas delante: olas, arena, flamboyanes en flor… ¡No hay nada más relajante en el mundo!

Foto: Dana Ptacinsky

18

Rendir pleitesía al Teide. La montaña más alta de España es visible desde muchos puntos del archipiélago y es nuestra silueta más reconocible y fotogénica. Ya sea desde la Gomera o desde Gran Canaria, al amanecer o al atardecer, busca un buen mirador y prepárate para emocionarte.

Foto: Alberto Ptacinsky

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Según tus preferencias deportivas, elegir una categoría, encontrar el estadio relevante, vestir los colores adecuados y prepararte para desgañitarte animando al personal. Los equipos canarios son competitivos y sus aficiones fieles y pachangueras.

Foto: Tiago Palhota

20

Vivir un Carnaval canario: vota mentalmente por reinas y reinonas, sigue a las murgas, apaláncate en un chiringuito y mira pasar la vida loca.

Foto: Jose Mesa

21

Darte un salto hasta Tejeda en febrero para participar de la Fiesta del almendro en flor y disfrutar de música folclórica, juegos tradicionales y delicioso bienmesabe.

Foto: veroyal>

22

Pillarte un vuelo interinsular – casi ni importa de qué isla a qué isla; en un día claro, las vistas están garantizadas.

Foto: Dana Ptacinsky

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Dejar tus huellas impresas en las dunas, tus pies te lo agradecerán.

Foto: Alberto Ptacinsky

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Hacer un viaje hasta la Luna, o, en su defecto, a Timanfaya, y dejarte hipnotizar por cráteres rojizos y ríos de lava caprichosa. Nada es igualable a este paisaje digno de la Guerra de las Galaxias.

Foto: Dana Ptacinsky

25

No sucede a menudo, pero ver acercarse una tormenta desde la playa es un espectáculo digno de presenciar. Ponte tu mejor chubasquero y prepárate para escuchar el rugir de las olas atlánticas.

Foto: Alberto Ptacinsky

26

Llevar a tu nariz de paseo a un pinar; inspira y llena tus pulmones de aire puro y eucalipto. El pino canario es un luchador – resistente, adaptable y siempre listo para reforestar (y para dar sombrita a la hora del asadero).

Foto: Alberto Ptacinsky

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Hacerle un regalo a tu cuenta de Instagram y darte un salto a El Golfo, en Lanzarote. La playa de arena negra y el verde de la laguna (debido a las algas que viven en su superficie) son un regalo para los ojos.

Foto: Alberto Ptacinsky

28

Subirte a la bici y explorar! Hay sitios perfectos para darle al pedal, como la isla de La Graciosa. Toma el barco desde Órzola en Lanzarote, alquílate una bici y dale hasta la Playa de las Conchas.

Foto: Jose Mesa

29

Seguir la ruta de los quesos. Cada isla es un mundo lácteo y vale la pena probar todos y cada uno de ellos – en tapitas, en bocatas, fritos con mermelada de arándanos, a la plancha, con miel de palma… No dejarás ni las migas.

Foto: Canary Islands Photos

30

Sacar entradas para el Festival Internacional de Música de Canarias y escuchar música en un espacio único, como son el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria y el Auditorio de Tenerife ‘Adán Martín’.

Foto: fotopres .pg

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Pararte en todo mirador que te salga al paso y dejar vagar la mirada hasta el infinito.

Foto: Jose Mesa

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¡Ver la nieve! En las cumbres canariona y chicharrera hace acto de presencia de vez en cuando y esa sí que es una foto diferente.

Foto: Victor R. Ruiz

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Darle al gofio en sus distintas versiones; te hará falta la energía del millo tostado para hacer las 32 cosas previas.

Foto: secrettenerife.co.uk

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Experimentar una vez en la vida el mundo a través de la calima. Abre la ventana, entrecierra los ojos, cierra la boca y observa la vida a través del polvo en suspensión.

Foto: Canary Islands Photos

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Hacer una excursión a La Geria y dejarte llevar a toda bodega que aparezca a la vera del camino. Hay excelentes vinos en todas las islas pero en esta zona de Lanzarote el paisaje de las vides de malvasía es particularmente pintoresco.

Foto: Enric Rubio Ros

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Disfrutar de las olas de otra manera subiéndote a una tabla. El archipiélago es un paraíso del surf y hay escuelas a patadas.

Foto: Phil Jenkins

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Admirar el trabajo floral de las Alfombras del Corpus Christi en La Orotava.

Foto: Jose Mesa

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Saltar de parque nacional en parque nacional: de la Caldera de Taburiente a Garajonay, de ahí al Teide y a Timanfaya.

Foto: cortto

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Volver. Cuando te marches (si te marchas), asegúrate de que no pase mucho tiempo hasta que vuelvas a atisbar las siluetas de estos volcanes mágicos.

Foto: NASA Goddard Space Flight Center