1. ¿Ir a La Bombonera o a El Monumental para ver un Boca-River, un clásico del fútbol catalogado como uno de los eventos deportivos más importantes del mundo? No entendés qué tienen de emocionante las banderas, los fuegos artificiales y escuchar a miles de personas cantando para alentar a su equipo… Mejor quedarte en casa a dormir una siestita.

Crédito: Pablo Dodda

2. La espectacular 9 de Julio, la avenida más ancha del mundo y hogar del Obelisco, es el centro de la Ciudad, pero ¿cómo vas a hacer para cruzarla? Demasiado lío…

Crédito: Nestor Galina

3. Buenos Aires nunca duerme y siempre hay un lugar abierto para bailar y tomar algo. Y esto es así ¡¿de lunes a lunes!? Mmmm… demasiado sospechoso, mejor quedarte chequeando las noticias de tu país con el WI-FI del hotel.

Guido’s Bar – Crédito: Eliza

4. Te han dicho que los porteños son en extremo amigables y esto te parece muy sospechoso… ¿Y si te hacés tantos amigos que después te dan ganas de volver una y otra vez? Incluse puede que quieras quedarte en Buenos Aires para siempre…

Crédito: Beatrice Murch

5. Además, te preocupa muchísimo que te inviten a compartir un mate. Desconfiás de las bebidas verdes y no comprendés bien ese ritual de sentarse a conversar largas horas mientras todos chupan de las misma bombilla… ¡Ha de ser cosa de una secta!

Crédito: Beatrice Murch

6. ¿Y esta pizza? No se ve mal, la verdad, pero vos seguís prefiriendo las congeladas del super.

Crédito: Joy

7. Bailar tango te parece difícil y, entre nosotros, creés que es un poco escandalosa la forma en que se rozan los bailarines.

8. Las parrilladas regadas con buen vino tampoco te llaman la atención. Vos no podés creer que algo tan simple pueda ser comida de ángeles…

Vino por Sergio Olivier y parrillada por Diego Torres Silvestre

9. ¿Y de postre hay panqueques rebosantes de de dulce de leche, recién hechos y aún calentitos? Mmm, no gracias, vos estás para cosas más sofisticadas.

Crédito: Rebecca T. Caro

10. ¿Y esta Evita de dónde salió? ¡Vos estás esperando ver homenajes a la Evita de Madonna!

Mural en el Ministerio de Desarrollo Social – Crédito: Dimitry B

11. El arte urbano de Buenos Aires no te parece gran cosa… ¡Los verdaderos artistas están en los museos!

Crédito: kevin dooley

12. La verdad-la verdad, no entendés por qué tiene que haber tanto eclecticismo arquitectónico. Vos preferís por lejos los condominios de casas igualitas unas a otras.

Biblioteca Nacional – Crédito: Richie Diesterheft

13. ¿Que si se busca un ambiente armonioso hay que ir a Jenny- El Ateneo que, según el diario inglés The Guardian, es «la segunda librería más hermosa del mundo»? Ah no, ¡seguro que la música de violines en vivo te desconcentra y no podés chequear tu Facebook!

Crédito: Hernan Piñera

14. ¿Sentarte a tomar un cortado en un café porteño? ¿De esos que frecuentaban Cortázar y Borges? Mmm… ¿No hay Starbucks en Buenos Aires?

Bar Británico, barrio de San Telmo – Crédito: Fabio Téllez

15. Y andá a saber qué te encontrás si decidís mirar hacia arriba…

Parque Chacabuco – Crédito: Jorge Gobbi

16. ¿Puerto Madero de noche? ¿Qué hay?

17. Escuchar música clásica en el Teatro Colón, en una de las salas con mejor acústica del mundo no te parece tan emocionante… Seguro que tu Ipod suena mejor.

Crédito: Roger Schultz

18. Además, seguro que no hay ni un espacio verde en toda la ciudad…

19. Y lo peor de todo es que justito antes de irte vas a descubrir que, como Gardel que cada día canta mejor, Buenos Aires amanece cada vez más linda…

Crédito: Leandro Kibisz