1. Temes que llegar a Real de Catorce desde alguna de las comunidades locales, andando por los caminos del increíble desierto de Wirikuta, y encontrarse con esta vista sea demasiado inspirador y emocionante para tus hijos…¿Qué tal si les despierta su curiosidad por explorar el mundo?

Crédito: Laura Bernhein

 

2. Y ni hablar de llegar a través de la única vía de acceso por carro: El Túnel Ogarrio, de 2,300 metros de largo, construido en 1.901, el que también se puede recorrer a pie para apreciar el pasado minero de esta comunidad…¡Se sabe que los niños detestan todo lo que suene a aventura!

Crédito: Esparta Palma

 

3. Además, te lo advierto: Los locales van a ser tan cálidos con tus hijos que corres el riesgo de que los consientan demasiado…¡Mejor no arriesgarte a tanta amabilidad!

Crédito: Laura Bernhein

 

4. ¿Y cuando finalmente llegas a Real de Catorce y te das cuenta de que parece salido de un capítulo de El Zorro? No no, no vaya a suceder que tus hijos se acostumbren a tanta magia y se aburran a morir cuando vuelvan a casa…

Crédito: Laura Bernhein

 

5. Te han dicho que en las montañas de los alrededores hay manantiales de agua pura que se puede beber…Pero tú no lo crees, ¡tanta belleza no puede ser real!

Crédito: Laura Bernhein

 

6. Y el aire limpio de las montañas te asusta… ¿Qué tal si todos en la familia se acostumbran a tanta pureza? ¡Un peligro!

Crédito: Laura Bernhein

 

7. ¿Y el sol? No, tú prefieres que tus hijos se pasen el día en el sofá mirando la tele…

Crédito: Laura Bernhein

 

8. ¿Sabías que el desierto que rodea a Real de Catorce tiene la mayor cantidad de especies de cactus del mundo? Interesante, pero tú prefieres que tus hijos aprendan esas cosas viendo documentales…

 

9. Y mira si tus hijos se hacen amigos de los adorables niños del lugar…Pero no, si tú no viajas para conocer gente nueva ni para que te roben el corazón…

Crédito: Laura Bernhein

 

10. Y hasta puede que sus nuevos amigos les enseñen a tus hijos a identificar y a recolectar los riquísimos cabuches, los capullos del cactus biznaga…Mmmm, identificar plantas comestibles en el desierto no te parece una experiencia tan enriquecedora, ¿no?

Crédito: Laura Bernhein

 

11. Además, a tus niños les gusta llevar souvenirs regionales a casa, y temes que las artesanías wixáricas de Real de Catorce no sean nada originales ni coloridas…

Crédito: Laura Bernhein

 

12. No, definitivamente este lugar no va a despertarle ni una sonrisa a tu familia…

Crédito: Laura Bernhein

 

13. Real de Catorce es mágico y natural. Si no quieres volver a casa energizado y enamorado de sus montañas y de la increíble cultura wixárika (huichol), ¡ni vayas! No digas que no te avisé…

Crédito: Laura Bernhein