1. Se sabe que las callecitas de Tepoztlán están repletas de magia…

 

2. Y tus hijos no van a poder resistirse a explorar cada rinconcito que les llame la atención (¡ni tú a sacarles fotos preciosas!). Pero no, ustedes prefieren andar apurados hasta cuando viajan, ¿no?

 

3. Además, no crees que haya nada en este pueblito que pueda llamarles la atención…

 

4. ¿Verdad?

 

5. Ni te parece que puedan encontrar souvenires a su medida en su paseo por el mercado.

 

6. Pueden subir al cerro El Tepozteco hasta llegar a la zona arqueológica del mismo nombre, donde hay restos edilicios que datan de 1.150 y 1.350 D.C… ¡Pero se sabe que los niños detestan todo lo que suene a aventura!

 

7. Andar por el bosque lleno de flores y animalitos, y con tanto oxígeno va a ponerlos de muy mal humor… ¡Mira estas caras, dan miedo!

 

8. Si hasta puede ocurrir que, por un día, ¡no hagan ni un solo berrinche!

 

9. Subir a una pirámide, pretendiendo ser un antiguo guerrero o una princesa, no es algo que crees pueda estimular la imaginación de tus nenes…

 

10. ¿Y esta vista? No, no crees que sea bueno que tus hijos vean la vida con tanta perspectiva. La sabiduría a tan temprana edad puede resultar muy dañina…

 

11. Y relajarse bajo el sol, contra una construcción milenaria, no es algo que pueda influir positivamente a tu familia…

 

12. ¿No? 😉

 

13. ¿Qué onda con estas criaturas? ¿Están vivas? ¡Qué miedo!

 

14. Aunque lo que realmente te preocupa es que después no encuentren nada fresquito para calmar la sed de la caminata…

 

15. Ni nada rico para comer…

 

16. ¡¡¡Y ni un postrecito!!!

 

17. Los atardeceres de Tepoztlán son épicos… ¿Qué tal si tus nenes se acostumbran a ver un cielo tan colorido? Mmm… demasiada inspiración para tu gusto.

 

18. No, definitivamente, si no quieren tener que regresar de paseo a Tepoztlán al menos una vez por mes… ¡ni vengan!