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¿Viajar a una velocidad que te permite disfrutar y ser parte del paisaje?

¡Por favor! Estar trasladándote a 15 km/h no es algo para presumir. Ni siquiera en esta época en la que se aprecia el “minimalismo” y poder simplificar la vida a un par de maletas. Crédito: magical-world.

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¿Conocer lugares increíbles mientras cumples tus metas y mejoras la confianza en ti mismo?

No, mejor no correr el riesgo de cada día atreverte a soñar con más aventuras. Crédito: Marta Lasek.

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¿Recorrer el mundo al mismo tiempo que haces ejercicio físico? ¿Quién puede sentir que es algo grato?

Es mejor viajar en auto para llegar a un gimnasio y montar una bici fija con paisajes de espejos... que pedalear por una ruta viendo el campo, las montañas o el mar. Crédito: porlasrutasdelmundo.

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Seguramente es mejor que otro controle tus tiempos y te diga qué ver y cómo hacerlo…

Crédito: porlasrutasdelmundo.

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A ti no te tienta la idea de viajar sintiéndote libre porque puedes pedalear cuanto tiempo quieras, frenar en los lugares que te gusten y descansar cuando lo precises.

No te molesta depender de los horarios de los medios de transportes ni tener que esperar a que todo un contingente saque su foto en el punto panorámico durante las excursiones turísticas. Crédito: withthisbicycle.

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Además, tampoco es que la bici puede salvarte de las congestiones de tránsito.

Crédito: magical-world.

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¿Poder viajar con un bajo presupuesto porque el único combustible que precisas es la comida?

Mil veces mejor es pagar cientos de dólares por un billete de avión. Crédito: squeakymarmot.

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¿Trasladarte dentro de los pueblos compartiendo sonrisas con los lugareños? No se te ocurre entablar relaciones con personas cuyos recuerdos más felices incluyen andar en bicicleta en la infancia.

No, no, no. Los lugares no se conocen a través de las personas que viven en ellos, así que mejor no interactuar ni llevarte experiencias genuinas como "souvenirs". Crédito: storytravelers.

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¿Aprender a ser paciente? ¿Disfrutar viviendo más lento que el resto del mundo? ¿Generar endorfinas, las famosas hormonas de la felicidad, a cada vuelta de pedal?

Demasiadas cosas positivas te hacen desconfiar…
“Pequeñas niñas en bicicleta”, por el artista Ernest Zacharevic. Crédito: Will Anderson.

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¿Saber que tu forma de viajar es sustentable?

A ti no te importa el cambio climático ni cómo contribuyes con tus actitudes a lo que sucede en el mundo. Crédito: magical-world.

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¿Viajar en un vehículo que hasta los niños pueden manejar? Tú no quieres que tus pequeños aprendan a ser libres y autosuficientes…

Imagen vía .

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¿Viajar en un vehículo en el cual te puede acompañar tu amigo de cuatro patas sin que tengas que ponerlo en una jaula o darle un tranquilizante?

Nunca escuchaste hablar de que los animales también sufren. Crédito: porlasrutasdelmundo.

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Tú no entiendes por qué los que prueban viajar en bicicleta luego admiten que no lo cambiarían por nada en el mundo.

Crédito: porlasrutasdelmundo.