Hemos hablado mucho sobre la diversidad y riqueza de la gastronomía mexicana, pero a veces se nos olvida que en esa misma categoría encontramos una gran variedad de bebidas con características únicas y muy refrescantes. En esta lista te ofrecemos una serie de recomendaciones para aliviar la sed como sólo en México podrás hacerlo.

 

1. Tepache

Esta bebida agridulce es la primera aproximación de muchos mexicanos al fabulosos mundo de las bebidas fermentadas. El tepache se prepara a partir de la fermentación de la piña y se endulza con piloncillo (aunque en algunos lugares todavía se prepara con maíz, como dictaba la receta original), y su contenido de alcohol es bastante bajo, por lo que es común ver a los más chavos empinándose uno que otro vaso sin mayores consecuencias. Lo puedes conseguir en mercados y tianguis, aunque en el centro de México es común encontrarte con bicis que transportan barriles llenos del elixir. Si el tepache acude a ti, no lo niegues.

 

2. Yolixpa

Esta bebida originaria de la región de Cuetzalan, Puebla, es una mezcla de hierbas (más de treinta distintas, dicen por ahí) y aguardiente. Aunque en un principio el yolixpa se utilizaba como medicina, la gente le fue agarrando el gusto y actualmente se bebe aun en la salud. Es una bebida de sabor fuerte y puede prepararse con distintas frutas para darle un sabor más dulce. Hay que tomarlo de a poquito, porque puede ser traicionero.

 

3. Pulque

Bebida de los dioses, el pulque es resultado de la fermentación del aguamiel que se extrae de las plantas de maguey. El proceso de elaboración del pulque es toda una tradición que tiene raíces en épocas prehispánicas. Se puede tomar natural o curado (en combinación con distintas frutas, semillas y verduras) y aunque su nivel de alcohol es bastante bajo, es una bebida que puede hacer estragos en el estómago del catador primerizo. La Ciudad de México cuenta con varias pulquerías de renombre, aunque Tlaxcala e Hidalgo son lugares de gran tradición pulquera. ¿Un curado de avena o de fibra para el desayuno? ¡Por qué no!

 

4. Tesgüino

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Es una bebida de origen náhuatl que se prepara a partir de la fermentación del maíz. Es sumamente refrescante y puede estar endulzado con piloncillo o caña de azúcar. Es común encontrarlo en el occidente de México, donde se prepara con limón, sal y chile.

 

5. Pozol

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El pozol es tradicional del sur de México, principalmente de los estados de Chiapas, Veracruz y Tabasco. Se prepara con maíz nixtamalizado y cacao molido, y se sirve tradicionalmente en una jícara. Además de ser refrescante, el pozol es una bomba calórica, por lo que es muy utilizado por la gente que labora por jornadas prolongadas en el campo.  

 

6. Torito

Esta bebida orgullosamente veracruzana se prepara a partir de alcohol de caña, leche y extractos de frutas; dicen por ahí que te hace sentir como un toro después de unos tragos, pero cabe aclarar que dicha sensación cambiará rápidamente dependiendo del número de toritos consumidos. Aunque los sabores abundan, el torito de cacahuate y el de guanábana nunca defraudan. Pruébalo la próxima vez que estés en las inmediaciones del Puerto de Veracruz, o en cualquier restaurante del centro de México que se especialice en comida del mar.   

 

7. Tascalate

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El tascalate, en mi muy humilde opinión, es simplemente la versión más refinada del chocolate frío. Esta bebida chiapaneca es una combinación de cacao, maíz, azúcar y achiote (el mismo que se utiliza para aderezar los tacos al pastor). Te aseguro que después de probarlo, tus expectativas con respecto a la leche con chocolate cambiarán de manera drástica.

 

8. Atole

El compañero inseparable de los tamales, el atole es una bebida caliente preparada con harina de maíz y leche. Se puede preparar atole de distintos sabores, desde el tradicional champurrado (atole de chocolate), hasta las combinaciones de frutas más exóticas que puedas imaginarte. Es una bebida de alto contenido calórico que acompaña a los mexicanos en las mañanas más frías.

 

9. Tejate

Un clásico oaxaqueño que no puedes pasar por alto. El tejate se elabora de forma tradicional en ollas de barro donde se mezcla maíz, cacao, semillas de mamey molido y azúcar; a esta mezcla se le agrega agua, dando como resultado una bebida espumosa de sabor muy peculiar que puede causar una adicción inmediata. Lo puedes encontrar alrededor de los valles centrales de Oaxaca, aunque su popularidad es tal que ya es posible encontrar la mezcla pre-empaquetada y lista para prepararse en muchos supermercados. Como muchas otras bebidas de esta lista, el tejate sabe mejor en jicarita.   

 

10. Mezcal

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Terminamos con la bebida mexicana más popular de los últimos tiempos. El mezcal es un destilado de agave que adquiere distintas características de acuerdo a su proceso de elaboración y a la especie de agave de la cual proviene. Existen mezcales blancos, reposados y añejos, de pechuga, con gusano y hasta con alacrán. Esta bebida se asocia con el estado de Oaxaca; sin embargo, existen muchas bebidas similares a largo de México. El tequila, por ejemplo, es un mezcal con denominación de origen y con un proceso de elaboración más industrial que artesanal. Otras bebidas similares son el Bacanora y el Sotol, ambas del norte de México.