Crédito: Dennis Jarvis

1. Si hay un país en el que sus habitantes no saben hablar otro idioma que no sea el propio, ese en China.

Los chinos no están preparados para entenderte, ni siquiera para intentarlo, por lo que lo mejor es llevar las frases más comunes que deberás utilizar en tu viaje y los nombres de los lugares que quieres visitar escritos en chino, con eso quizás (sólo quizás) podrás adonde te lo propongas.

 

2. En China el “si” no siempre quiere decir que se está afirmando algo.

Ese gesto de cabeza puede significar cualquier otra cosa. Desde “mira qué mono el occidental” a “qué lechugas estará preguntándome este extraterrestre”, por lo tanto no te fíes nunca de todo lo que te digan a no ser que tengas contrastada la información. Pregunta varias veces hasta coincidan, mínimo, cinco respuestas.

3. Da igual dónde esté el baño: hotel, estación de tren, aeropuerto…

Lo que sí es seguro es que el baño en cuestión habrá desaparecido y en su lugar encontrarás un agujero, que vete tú a saber dónde lleva (por el olor seguro que es al mismísimo infierno), en el que por supuesto el papel de water es el gran ausente. No lo olvides: en China los clinex serán tu mejor aliado.

 

4. En los semáforos: ¡Corre!. En los pasos de peatones: ¡Corre!. En las colas del tren: ¡Corre!. En la parada del autobús: ¡Corre!.

En China, si no corres, estás perdido, porque los coches no paran en los semáforos, estén del color que estén, ni en los pasos de peatones. También te arriesgas a estar horas y horas esperando para entrar en el transporte público, ya que si te despistas un sólo segundo tendrás delante de ti a cien chinos que jamás adivinarás cómo han llegado, pero que entrarán antes que tú en el tren.

 

5. Hay un dicho que dice “En China se come todo lo que anda, menos las personas; todo lo que vuela, menos los aviones; todo lo que nada, menos los barcos; y todo lo que tiene patas, menos las mesas”.

A simple vista podría parecer una exageración, pero no, no lo es. Te aseguramos que es totalmente cierta. Palabrita del niño Jesús. Así que, cuando pidas en un restaurante, procura llevar el traductor o cruzar los dedos pidiéndole al más generoso de tus dioses que lo que has pedido sea pollo. O al menos que tenga el mismo sabor. Si viniste a China creyendo encontrar los mismos manjares que en el chino de tu barrio, lo llevas claro. En China el arroz tres delicias y los rollitos de primavera aún no se han inventado.

 

6. Aquí un centímetro en un mapa son diez kilómetros en la realidad.

Márcate esto a fuego en la cabeza, sobre todo cuando estés en la ciudad y optes por no gastar 10RMB en el metro e intentes ir andando a ese templo que sale en la guía. Probablemente pierdas un día en llegar, si es que lo encuentras…

 

7. Estés donde estés, si en el lugar hay más de dos chinos, hazte a la idea que en menos de dos segundos aparecerán cien mil más.

Por lo que prepárate para hacer colas, recibir empujones, codazos, gritos y demás acciones con las que intentarán “como si no hubiese un mañana” pasar al lugar en cuestión antes que tú. Hemos llegado a ver gente colándose a través de barandillas por las que no les cabía la cabeza, pero aún así intentarlo. Ármate de paciencia y tomatelo como algo divertido, si no acabarás por no disfrutar del viaje.

8. Paciencia. Paciencia y más paciencia.

Para entenderles, para que te entiendan y para entenderte a ti mismo cuando pierdas los nervios porque no te entienden. ¿Aún no te ha quedado claro que en China no es nada fácil comunicarse?

Intenta respirar y contar hasta diez (o veinte) cada vez que alguien te diga que cuando le estás preguntando dónde está el baño o cuánto vale la botella de agua.

 

9. Si te montas en un taxi no debes bajarte ni aunque te intenten echar con agua caliente.

Si lo haces, habrás perdido tu oportunidad y deberás volver a esperar una hora hasta que otro taxista decida parar ante un occidental. Y es que en China si hay algo que podemos asegurar es: occidental+mapa+levanto la mano para parar un taxi= pasan mil taxis vacíos pero ninguno para ti…

 

10. Por muy idílico que te parezca un lugar en China…

Hazte a la idea que en el momento más inesperado (probablemente al minuto de haber llegado tú), aparecerán 189.654.243 chinos gritando, que harán del lugar un gran Parque de Atracciones donde la fotografía de tu vida se habrá esfumado en un abrir y cerrar de ojos. Intenta ir a los lugares de interés a primera hora de la mañana, los chinos viajan en grupos organizados y llegan sobre las 9, 9:30 de la mañana, así que si madrugas, tendrás un poco de tiempo para disfrutar en soledad.

Ahora sí, ¡buen viaje y que disfrutes de este maravilloso país!