Foto: AFS-USA Intercultural Programs

1. A pasar Año Nuevo en la playa.

O cualquier día de lo que sería el invierno en tu país. En Panamá estarás a unos 30ºC todo el año, con lo cual todos los fines de semana hay gente en las playas. Además, si lo deseas, puedes ir a una playa del Atlántico por la mañana y a una del Pacífico por la tarde. ¿Qué mejor manera de sobrellevar tanto calor?

2. Al aire acondicionado.

La playa está muy bien para aguantar el calor, pero cuando estás en las ciudades, no hay nada como un buen aire acondicionado para soportar esas noches en las que no se baja de los 30ºC. Puede que también te vuelvas adicto a los abrigos ligeros, pues los panameños son conocidos por poner los aires acondicionados en lugares públicos a una potencia como para tener cómodos a los pingüinos. Consejo: si tomas un autobús de largo recorrido, ¡lleva un abrigo!

3. A conducir por el hombro o arcén.

Si llegas a tener por suficiente tiempo un auto en las inmediaciones de la ciudad de Panamá, seguro empezarás a aprenderte todos los trucos de los conductores panameños para aligerar su tiempo en los descomunales «tranques» vehiculares. En el momento en que para ti el hombro o arcén se convierta en un carril de conducción más, o consigas abrir un tercer carril allí donde solo hay pintados dos, sabrás que te estás convirtiendo en un auténtico panameño.

4. A la chucha.

Este será uno de los primeros vocablos que aprenderás y usarás con gusto. Más que nada, por su versatilidad, permitiéndote decir que se cayó una chucha, o preguntarle a alguien qué chucha le pasa, o hablar de la chucha de alguna chica, o decir que alguien es un chucha de su madre. O simplemente, para gritar «¡chucha!» con todas tus fuerzas cuando te ocurre algo inesperado.

5. A las frituras.

La gastronomía panameña no es reconocida por ser tan refinada como la francesa o tan variada como la mexicana, pero sus delicias fritas en abundante aceite te volverán loco rápidamente. Descubrirás ingredientes que no conocías, como el plátano verde o la yuca, que se pueden transformar en ricos patacones y carimañolas. Pronto quedarás yendo a los «cuara-cuaras» a pedir tu cuara (25 centavos de dólar, o un «quarter») de yuca frita con tu cuara de cerdo frito…

6. Al sancocho de pollo.

Lo encontrarás en las fondas o restaurantes populares junto a las consabidas frituras y lo acabarás deseando con todo tu corazón después de una noche de «arranque» o fiesta. Y te pasarás los cuatro días de carnaval sin tomar más nada que alcohol y sancocho, como buen borracho panameño.

7. Al dim sum.

La primera vez que te propongan ir a un restaurante chino a las 9 de la mañana, pensarás que es broma. Pero el dim sum, un estilo de comida muy popular de Cantón, es toda una institución en Panamá debido a la gran comunidad cantonesa en el país. Tal vez tengas un poco de miedo en tu experiencia inicial al ver tantas empanadillas y rollos de colores traslúcidos y aspecto extraño, pero cuando pruebes tu primer siu mai (una empanadilla de cerdo y gamba) y tu primer chee cheung fun (un rollo de arroz relleno de cerdo, ternera o gambas), te preguntarás por qué nadie te había hablado de esto antes.

8. Al verdor.

Eso que llamabas bosque en tu pueblo te parecerá que no eran más que un par de árboles cuando veas las densas junglas de Panamá, las cuales puedes encontrar incluso dentro de la capital, como lo es el Parque Metropolitano. Cuando tomes por primera vez un avión de ruta interna y veas desde el aire tanto verde, quedarás con la boca abierta. A los panameños no les impresiona tanto, ya que crecen con una selva a pocos kilómetros o incluso en su jardín.

9. A ver animales salvajes.

En un piso en una ciudad como Madrid, lo más silvestre que verás son gorriones y palomas. En un apartamento en la ciudad de Panamá, puedes tener de visita todos los días a loros amazonas y pericos barbinaranjas. Si vives en una casa con jardín, tal vez tengas como mascotas a un par de ñeques, ardillas e iguanas. Aunque tal vez llegues a extrañar a los gorriones cuando los loros te despierten temprano todas las mañanas con sus cantos…

10. A la fiesta.

Habiendo sido un país de tránsito por muchos siglos, en Panamá se juntan etnias de todas partes del mundo: árabes, asiáticos, afroantillanos, caucásicos, etc. Pero algo que es común en todos los panameños es su amor por la fiesta, ya sean los carnavales, las ferias del interior, o la que se monta en cualquier esquina por la razón que sea. Que no te extrañe quedar tomando una cerveza con completos desconocidos, que pasarán enseguida a ser tus mejores amigos.