Imagen: Rodrigo Macías

1. No necesitas perder tu dinero para viajar.

Nadie te va dar visa, pasaporte, cuota del programa, etcétera, sin que sueltes algunos pesos, pero el salario que recibas a cambio de tu trabajo te ayudará a recuperar tu inversión. Capaz y hasta te sobra para comprarte tu ropita y regresar cool a la uni.

2. Puedes ser amigo de personas ridículamente diferentes a ti.

Al estar enclaustrado en el campamento por tanto tiempo, involuntariamente haces amistad (y de la verdadera) con tipos de personas con quienes no estabas acostumbrado a convivir en tu país de origen. Esto le da una buena mochada a tu lista de prejuicios obsoletos que trajiste de casa.

3. Inglés de verdadeishons.

El inglés que te enseñó la Miss que le olía feo la boca sirve de base para trabajar en un summer camp, y así empiezas tu verano hablando como señora cuarentona sin entender mucho, y al terminar ya entiendes hasta los diferentes y numerosos acentos de tus co-workers que vienen de tantos rincones del mundo.

4. Muchos miedos son culturales.

Así como ya no le crees a tu abuelita si te dice que la boca se te enchueca cuando sales a la calle después de comer, dejarás de temer a otras tantas cosas que ni sabías por qué las creías. Vives más tranquilo porque juzgas mejor en qué crees y en qué no, pero ¡ojo! que también se te pueden pegar uno que otro temor de alguna cultura ajena…

5. Si se te presenta la oportunidad de hacer algo por primera vez en tu vida, siempre da más recompensa el tomarla sin pensarlo mucho.

Hay muchas actividades que no te atreverías a realizar en tu país de origen por evitar ser criticado por tus conocidos. En el campamento normalmente se te mete un espíritu #YOLO muy fuerte, que te motivará a intentar cosas nuevas de a montón. ¡Ahora tu vida es más interesante!

6. Tienes muchas habilidades que antes ignorabas.

Compartes mucho conocimiento con tu familia y la sociedad donde vives, por eso estás acostumbrado a resolver muchos problemas cotidianos del mismo modo que ellos. En el camp descubres que tu modo de hacer las cosas no es tan obvio en todos lados, y es tu oportunidad de enseñar al mundo la mejor forma de hacer las cosas: the mexican way.

7. Divertirse en el trabajo da buenos resultados.

Te das cuenta de que los días que eres más productivo coinciden con los días en que te tomabas las cosas menos en serio y disfrutabas más las actividades.

8. Donde caben dos caben TODOS.

No solo me refiero a las habitaciones de motel donde duermes en tu day off. Siempre es posible realizar cualquier actividad sin dejar a alguien fuera. Por el motivo que sea.

9. Entre menos te importe la opinión de los demás, mejor te la pasas.

La lección más importante de la lista ¡tatúatela en la mente!

10. Tu cuerpo puede soportar niveles extremos de cansancio y de felicidad al mismo tiempo.

Trabajar en un campamento de verano es una de las experiencias más agotadoras y enriquecedoras de la que te acordarás por el resto de tu vida…