1. El clima

Y no hablamos del aire acondicionado, que también es clima, sino del calor de Monterrey. En verano te dan la bienvenida unos 38/39 grados centígrados y con suerte en la canícula llegarás a sentir un calor de más de cuarenta. Pero no te confíes, ese mismo día en la noche puede caer una granizada de esas que inundan las principales avenidas de la ciudad. Misma imagen en invierno, donde puedes vivir una navidad de treinta grados y un año nuevo de menos uno. Se dice que en Monterrey el clima siempre está estable… ¡Siempre está de la chingada!

 

2. El tono

Intenta mantener la sonrisa a pesar de que todo el mundo parezca estar enojado —no, no lo están. Al principio no sabrás si te están vacilando, te están tupiendo con la carrilla o te están echando la bronca, pero una vez que te acostumbras vas a terminar hablando como todo un norteño. ¡Arriba el norte!

 

3. Las expresiones

Está con madre. Te la bañaste. ¿Jalas o no jalas? ¡No me estén azorrillando! ¡Buenas con la licha! Me tiró al león ese morro. La jerga de cada ciudad está en las expresiones más cotidianas y para eso Monterrey se pinta solo. Tú ponte al tiro y bien trucha, compa, que se aprende rápido con las expresiones regias. Eso sí, Monterrey está mamalón, ¡está bien mamalón, primo!

 

4. Carne, mucha carne

Carne para desayunar, carne para comer y carne para cenar. ¡Carne de verdad! ¿No te lo imaginas? Mira, tu desayuno serán dos huevitos estrellados sobre un bistec de un color y un grosor que seguramente no has visto en tu vida, además de frijoles, tortillas de harina recién hechas, nopales y salsita. ¿Ya se te está antojando? Para comer, directo al cabrito que es tradición y el toque gastronómico más popular de la ciudad. Para cenar, tacos de arrachera, compa. ¿Así, o le seguimos pa que sepas cómo te va a ir?

 

5. Agárrele cariño al Barrio Antiguo

En el barrio siempre hay algo que hacer y es el lugar perfecto para mezclarte en el cotorreo de Monterrey a cualquier hora del día. Vas a estar como niña en la feria queriendo entrar a todo: tiendas de antigüedades, galerías de arte, bazares, bares alternativos, otros no tanto, restaurantes fresones y hochos callejeros. La onda es dar un paseo por las calles empedradas rodeadas de casonas de otros siglos. Y si te acompaña un regio, pídele que te cuente una que otra leyenda. ¡Hay muchas por aquí!

 

6. La cheve se calentará inevitablemente, tómele

Cuanto te den un cheve bien helada, hasta con hielitos como foto de comercial, tómele. Tómele porque aquí la cheve se calienta en un dos por tres. Tal vez por eso, pa que no se caliente, Monterrey es la ciudad que más cerveza consume de México y la número 16 a nivel mundial. Por cierto, además de la cheve comercial, Monterrey produce buenas cervezas artesanales. ¡Te faltará garganta!

 

7. Todos tienen nombre de telenovela

Los Garza, los Treviño, los Cavazos, los Tamez… parece que todos los regios tienen apellidos medio rimbombantes, lo mismo que sus municipios. Hola, soy Adalina Treviño Garza de la Garza, oriunda de San Pedro Garza García, Nuevo León y he vuelto para reclamar mi herencia. ¡Ni Diego de Montemayor, chingao!

 

8. Y hablando de municipios…

Vas dando el rol por la ciudad y crees que Monterrey está bien chingón y muy moderno pero sin darte cuenta cruzarás de un municipio a otro. No es como en otros estados donde hay una distancia considerable entre un lugar y otro. Tan solo la Zona Metropolitana de Monterrey cuenta con 12 municipios, así que hay que ponerse trucha con las indicaciones.

 

9. Súbele a la música norteña

Es el norte, compa. ¿Qué esperabas? ¿No te gusta, o qué? Prepárate para tararear los corridos de Julián Garza, para bailar Fara-Fara, cumbia texana, norteña, ¡Hasta polkas norteñas te vas a aventar!

 

10. Que no te saque de onda la cumbia

¿Pensabas que solo en el centro y el sur de México se escuchaban las cumbias? Pues en Monterrey se escuchan también y hasta cumbias colombianas. Estás en medio de la carne asada y tarde o temprano alguien pondrá cumbia y alguien más le subirá al volumen. Las vas a escuchar en el transporte público, en las bodas, en la tiendita de la esquina, en el taller, en todos lados. La cumbia pone a bailar a todo Monterrey, es parte del sonido ambiente. ¡Pa que te vengas preparado para bailar!