Foto: Luna sin estrellas

Recorrer una zona arqueológica es motivo de admiración y orgullo para los mexicanos. No obstante, visitar y disfrutar plenamente estos lugares históricos requiere de tomar ciertas precauciones. Aquí te decimos cuáles son las cosas que necesitas saber para que tu visita a una zona arqueológica no se convierta en un fail total.

 

1. Entérate de la importancia histórica del sitio.

Imagínate que llevas a tus amigos extranjeros a presumirles Teotihuacán y cuando te hacen preguntas básicas ni siquiera sabes contestarles que significa el nombre del lugar. ¡De la vergüenza mejor ni hablamos!

No necesitas volverte un experto en la zona arqueológica, pero nada te cuesta encontrar un poco de información acerca de su historia. A final de cuentas, eso es lo que diferencia a quienes sólo van a ver piedras sobrepuestas y a los que, por lo menos, se interesan en saber dónde están parados.

 

2. Primero, visita el museo de sitio.

Un error que muchos cometen es dejar para el final la visita al museo de sitio. Siendo honestos, es probable que el cansancio después de recorrer toda la zona arqueológica te quite las ganas de visitar este espacio tan importante. Por eso, es mejor que le des un vistazo desde el comienzo. La introducción a la zona arqueológica a través de su museo hará que tengas un mejor contexto y que la valores mucho más.

 

3. No te confíes con el horario de cierre.

Aunque muchas zonas arqueológicas informan que su horario de cierre es a las 5 de la tarde, esto no significa que te dejen entrar si llegas 10 minutos antes; en la mayoría de ellas, el último acceso es media hora antes del cierre. Hay ejemplos más estrictos como el de Teotihuacán, en donde no se permite subir a las pirámides del Sol y la Luna faltando 40 minutos para cerrar, aunque todavía haya visitantes recorriendo el lugar.

 

4. Lleva agua, gorra, bloqueador, y lentes de sol.

Sí, este es uno de los consejos que más se repite en muchas guías de viaje, pero por algo será, ¿no crees? Sólo imagínate estar a medio día, con el sol a plomo, en sitios arqueológicos situados en zonas semiáridas, o en aquellos donde el alto grado de humedad, combinado con el calor, no le da tregua al sudor. Por eso, nada como ir preparado con estos artículos indispensables.

 

5. Al que madruga, los dioses prehispánicos lo ayudan.

No hay mejor manera de disfrutar una zona arqueológica que visitándola lo más temprano posible. Además de evitar el calor de mediodía, no te encontrarás con multitudes de turistas y tendrás otra perspectiva de la majestuosidad del lugar. Además, tus fotos lucirán mucho mejor sin tantas personas paseando frente a tu cámara.

 

6. Sigue los senderos establecidos.

Algunas ciudades prehispánicas, sobre todo aquellas que se encuentran en la zona maya, todavía están inmersas en sitios selváticos donde es fácil desorientarse y perderse si no se siguen los caminos señalados por las autoridades. No te expongas a una mala experiencia, lo mejor es no salirse de las rutas marcadas.

 

7. No juegues a ser Indiana Jones.

Tampoco te aventures a explorar ruinas que no han sido restauradas o abiertas al público, pues además de exponerte a un accidente, puedes entorpecer la labor de los arqueólogos al descolocar las piezas de su lugar original.

 

8. Usa el sentido común antes de tomarte una selfie.

Aunque te coman las ansias por hacerte una espectacular selfie sobre las escalinatas de la Pirámide del Sol, piénsalo dos veces. Puedes arriesgarte a una grave caída o provocar un accidente a alguien más. Ten en cuenta que en muchos sitios arqueológicos se prohíbe hacer este tipo de fotografías tanto en las escalinatas, como en la cima de las pirámides.

 

9. No subas o bajes las pirámides como si se tratara de un triatlón.

Tal como sucede con las selfies fuera de lugar, nunca faltan aquellos que quieren hacerse los intrépidos subiendo o bajando a toda velocidad las escalinatas de las pirámides, como si se tratara de una competencia para mostrar sus “excelentes” habilidades físicas.

Subir a una pirámide conlleva ciertos riesgos y un mal paso puede ocasionar un accidente fatal que también pone en peligro a las personas que van ascendiendo después de ti.

 

10. Usa ropa adecuada y repelente.

En sitios de vegetación abundante, es recomendable vestir pantalón largo para evitar rasguños de ramas y picaduras de insectos, además de repelente contra mosquitos. En cuanto a calzado, procura usar tenis.

Muchas personas suelen llevar sandalias para caminar en las zonas arqueológicas, pero esto no es lo más adecuado, ya que no proporcionan suficiente estabilidad en terrenos irregulares y los pies están constantemente expuestos a golpearse con una roca. ¡Ouch!