Crédito: Daniel Sánchez

1. Tomar Vitamina D.  

Suecia se sumerge durante la mayor parte del año en un oscuridad que hace que Mordor parezca un paseo por el parque en una tarde de verano. Debido a esa falta de sol, la vitamina D tiene dificultad en activarse, por lo cual se recomienda tomar cápsulas para evitar enfermedades y depresión. ¡Información que cura!

 

2. Tomar el sol en bikini en un parque.

Durante mi primer verano en Suecia fue tanta mi impresión, que parecía pervertida tomando fotos en los parques para enviárselas a mi familia en México y que se impresionaran conmigo. En los parques de Suecia abundan las mujeres y los hombres en traje de baño aprovechando la salida del tan deseado sol… Y tampoco es extraño el eventual topless.

 

3. Decir que hace un calor insoportable a los 25ºC.

Yo no sé si será que durante la mitad del año sólo hay temperaturas bajo cero o si es porque paso más tiempo haciendo actividades al aire libre durante el verano, pero en cuanto el termómetro llega a los 25ºC empiezo a sudar todos los kilos que acumulé durante mi hibernación. Aún sigo sin resolver el misterio de cómo sobreviví más de veinte años a 38ºC en México.

 

4. Nadar en aguas heladas.

Aquí todos los días son el ice bucket challenge y tú eres una gallina si no te atreves a meterte al agua.

 

5. Tener un gato.

La mayoría de las personas que viven en ciudades “grandes” viven en departamentos. Y si tienes un perro, eso implica que tienes que llevarlo a que haga sus necesidades afuera, en la calle, a menos diez grados y lloviendo. A eso súmale que hay una ley que prohíbe que dejes a tus perros solos por más de cuatro horas; así que si trabajas tiempo completo, tienes que ir a tu casa en tu hora del almuerzo a sacarlos a pasear. Si no puedes vivir sin mascotas, la opción más fácil es tener un gato (escribe mientras su corazón perruno se rompe en mil pedazos).

 

6. No ser amiga del de la tienda de la esquina.

Los suecos son muy reservados cuando no los conoces, odian el small talk y si están de buen humor y se sienten aventureros harán un comentario sobre el clima. No creo que sea una buena base para iniciar una amistad.

 

7. Planear la compra de bebidas alcohólicas.

Ah, el tan amado y odiado, pero nunca ignorado Systembolaget. El alcohol en Suecia está controlado por el gobierno, por lo cual sólo se pueden comprar vinos y licores (y cerveza de más de 3.5 grados) en el Systembolaget, que cierra a las seis de la tarde de lunes a viernes y a las dos los sábados.  

 

8. Comer a la usanza tex mex.

¡Ya sé! ¡Qué vergüenza! Pero la verdad es que después de intentar encontrar restaurantes auténticos o ingredientes en las tiendas convencionales, me rendí y decidí apreciar los tacos suecos por lo que son y no por lo que intentan ser.

 

9. Hacer mis propios tacos al pastor.

Ok, este punto no cuenta si eres taquero, si lo eres, quiero que sepas que te amo y deberías estar en el billete de quinientos. Cuando mis conocidos suecos me pidieron que les hiciera tacos, jamás me hubiera imaginado lo complicado que resulta hacer estas delicias. Después de comprar los ingredientes por internet y llorar al ver el recibo, me di cuenta de lo afortunada que era en México al poder comprar cinco tacos por $25 y por los $10 que me costaba el envío a domicilio.

 

10. Andar en bicicleta y enojarme si alguien no me respeta.

Suecia es uno de los países con mejores condiciones para los ciclistas. Es mejor y más rápido ir en bici o autobús que en coche pues existen vías especiales para ellos. Es por esto que cuando un automovilista no respeta mi carril (o incluso un peatón) me indigno totalmente y les lanzo una mirada asesina.