Cuando viajamos a cualquier ciudad, lo más común es visitar los lugares de mayor interés así como disfrutar de la gastronomía del sitio en cuestión, todo muy premeditado y organizado. Pero, ¿y si practicamos eso del slow travel o, lo que es lo mismo, hacer una profunda inmersión en el destino al que viajamos disfrutando, SIN PRISAS, de cada rincón que nos ofrece, de la cultura local y de las personas que no aparecen en la guías de viaje? ¿Y si lo pones en práctica en Almería?

1. Aprende el “idioma” almeriense.

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Como te decía antes, si quieres decir que has estado en Almería deberás volver a tu tierra demostrando que tu viaje a Almería no ha sido en vano y que de entre las muchas cosas que has conocido en este lugar, su “idioma”, rico en vocabulario y en expresiones únicas como cascomío, farfollas o a lo perro, ha sido una de las cosas más curiosas que has aprendido.

2. Compra un indalo.

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El indalo en Almería es algo tan representativo para la ciudad y para los almerienses como la Torre Eiffel de París es para Francia. Así que, ya sea de cerámica, plasmado en una camiseta o de pegatina para tunear tu coche, no te olvides de comprar tu indalo para que puedas decir y demostrar que has estado en Almería, así como llevarlo contigo a todas partes.

3. Cuenta la experiencia de haberte bañado en sus playas.

La calidez de las aguas de las playas almerienses, así como su transparencia y la peculiaridad de que muchas de ellas son de origen volcánico son de sobra conocidas. Pero no basta con enseñar las fotos a tus amigos y familiares a la vuelta de tu viaje: ¡cuéntalo! ¡Cuenta cómo es bañarse en ellas! ¡Y, por supuesto, cuenta cómo fue tu visita a la playa de los Muertos, la mejor playa de España por tercer año consecutivo!

4. Cuenta cómo es el tapeo almeriense.

¡Tampoco te olvides de contar con todo lujo de detalles cómo se tapea en Almería! Ya sabes, cuenta que la bebida y la tapa están incluidas en el mismo precio y que esto se da en cualquier bar de toda la provincia, que sus bares tienen tapas tan autóctonas y ricas como los chérigans o el tabernero, que también hay platos caseros como la olla de trigo y los gurullos con caracoles y conejo, y que probar la gastronomía almeriense es todo un lujo para el paladar de quien la degusta. ¡Ahh, y no te olvides de probar los tomates almerienses, van diciendo por ahí que Almería es la huerta de Europa!

5. Cocina migas los días de lluvia.

Imagínate que estás en tu ciudad, te asomas a la ventana y comienza a ponerse muy nublado. Vamos, que es muy probable de que llueva, así que piensas que lo más lógico, en relación al clima, sería hacer unas migas de sémola con guarnición (pescado frito o a la plancha, o si prefieres chorizo y tocino, ya como más gustes). ¿Típico o no? Pues sí, esto es muy común en Almería y a ti como buen practicante del slow travel te encantó esta manía/costumbre cuando estuviste allí de viaje y ahora los días de lluvia no puedes dejar de cocinarlas en casa.

6. Prueba un “americano”.

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Seguimos con la gastronomía, porque en Almería algunos alimentos y bebidas son tan peculiares… No puedes irte sin probar un “americano” en el Quiosco Amalia en el centro de la ciudad. ¿Un americano? Se trata de una bebida alcohólica caliente que se sirve en un vasito de café y cuyo color es el rosa y además, va espolvoreada con canela, ¿qué te parece? Y lo mejor de todo es que le gusta a todo el mundo que lo prueba y nadie conoce aún su secreto de elaboración, nada más que sus propietarios. ¡Sorpresa!

7. Ve al Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar

Cambiando de tercio, si vas a Almería, sin falta, tienes que conocer el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, uno de los enclaves naturales más representativos de la provincia cuya biodiversidad de fauna y flora lo han hecho un lugar único aclamado tanto por visitantes como por investigadores de diversos campos. ¿Sabías que está compuesto por volcanes, dunas, albuferas y desierto entre otras características? Además tienes que fotografiarte con sus míticas pitas, siendo un de los símbolos del Parque, para poder decir que has estado en Almería.

8. Haz un excursión por el desierto más grande de Europa

Continuando con lugares especiales de Almería, debes de hacer una excursión por el Desierto de Tabernas declarado el más grande Europa como tal para conocer este espectacular territorio, escenario de cientos de películas de todos los tiempos especialmente de la época dorada del Spaguetti Western.

9. Visita La Alcazaba de Almería

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Si lo que te va es el rollito cultural e histórico, para decir que has estado en Almería debes de visitar su alcazaba, uno de los conjuntos monumentales y arqueológicos más importantes de la Península Ibérica. ¡Más de mil años de historia tiene! Siendo una de las fortalezas más estratégicas y emblemáticas construidas durante el reinado de Abd al-Rahman III primer califa del Al-Andalus.

10. Sal de fiesta.

Y por último, si lo que prefieres es pasarlo bien acompañado de buena gente, vivaracha y alegre, con la que poder hacer amigos que demuestren que has estado en Almería y quienes te ayudarán a practicar eso del slow travel, lo que tienes que hacer es salir de fiesta por cualquiera de los sitios donde la noche almeriense no acaba hasta el amanecer, como por ejemplo por “Las 4 Calles” en el centro de la capital, por el puerto deportivo de Aguadulce, por “La urba” de Roquetas, por Almerimar o por Mojácar entre otros.