1. El que anda con camiseta de manga corta en otoño es de Monterrey…

Y el que trae un suéter es de Tijuana. Los regios están bien curtidos con el clima. En el verano llegan a los 39 grados centígrados, mientras que en Tijuana, a los 30 grados ya empiezan las quejas de que se están derritiendo. En sucede más o menos lo mismo, pero los regios sí sacan sus chamarrones para aguantar la temporada. Recuerden que en Monterrey el clima es extremo, o hace mucho frío o hace mucho calor, lo único constante es que siempre está de la chingada.

 

2. Los cerros

El regio presume el Cerro de la Silla (1,820m), el tijuanense el Cerro Colorado (550m). Eso sí, los dos te contarán que hay rutas, caminatas y grupos organizados para subir, que no te lo puedes perder porque es algo imprescindible en la ciudad… pero ninguno de los dos lo ha hecho. En ambas ciudades, los cerros son la brújula natural de los lugareños.

 

3. El güey

Los de Monterrey dicen goey, los de Tijuana dicen wey. Qué onda gooooey. Qué pedo wey. Goey, qué calor. Wey, pinchi calorón.

 

4. Los tacos

El norteño de Monterrey va a pedir un pirata o una campechana. El de Tijuana va a pedir tacos de asada y con mucho aguacate. La salsa es imprescindible para los dos, aquí si no hay ninguna diferencia. Para acompañar los tacos, el regio va a pedir una Coca de sabor, una soda, una Joya de manzana, mientras que el tijuanense hará lo propio con una Coca o una Fanta de sabor.

 

5. El dulce típico

Cuando se trata de un dulcecito el regio prefiere una Gloria. El tijuanense naturalmente irá por unos saladitos Hola.

 

6. La música

Los tijuanenses sí escuchan música norteña. Cuando andan en la Revu, les encanta terminar la noche en Las Pulgas o en algún bar del centro con el taka taka, pero si están en una fiesta y se escucha una cumbia tejana, los tijuanenses no van a dejar de pistear, probablemente ni se inmuten. Mientras tanto, vas a ver a los regios baile y baile, hasta las del fara fara. ¡Súbele, primo!

 

7. La cerveza

Entras al bar con tus compas del norte y uno pide una Tecate Light y el otro pide una cheve artesanal. ¿Sabes cuál es cuál?

 

8. La cruda

Después del fiestón loco, el regio se cura la cruda con un clamato y tacos de barbacha. El tijuanense con unos tacos de birria o un aguachile.

 

9. La lana

Monterrey es una de las ciudades más caras de México y cuando un regio sale de su estado de pronto todo le parece barato, en cambio el tijuanense, todo lo convierte a dólares y ya de ahí mide si es barato o caro.

 

10. La carne asada

En Monterrey, la carne asada es un ritual, eso no se cuestiona. El regio convoca y todos saben cuales son sus posiciones. Se prende el asador mínimo una vez a la semana, llueve, truene o relampaguee. ¿En Tijuana? Pues en Tijuana es exactamente la misma cosa. A todos los norteños nos encanta el ritual de la carne asada y no nos importa andar oliendo a humo todo el día. ¡Arriba el norte!