Crédito: Andres Rodriguez


1. Para una madre normal un mochilero es un turista con carga.

La madre de un viajero lo verá reflejado en cada mochilero que se cruza por su camino. Quisiera abrazarlos y llevarlos a su casa a comer algo… porque seguramente tendrán hambre.

 

2. Una madre normal quiere tenerte siempre cerca.

¡La madre de un viajero también! Por supuesto que la distancia que la separa de su retoño le pesa en el alma, pero se alegra de que estés cumpliendo con tus sueños y comparte tu felicidad en cada momento del viaje.

 

3. Una madre normal dice que ya está grande para “eso de internet”.

La madre de un viajero sabe usar Skype y Facebook a la perfección y hasta se compró un smartphone para usar Whatsapp. Pero a pesar de su destreza tecnológica, todavía no domina bien ciertos detalles y te manda diez mails por día para que le expliques, paso a paso, qué es lo que tiene que hacer.

 

4. Una madre normal le cuenta a los vecinos sobre el ascenso de su hijo en el trabajo.

La madre de un viajero va por el barrio contando orgullosa los países que ha recorrido su hijo. ¡Ni hablar de cuando le mandás una carta! Ella se va a encargar de que tus últimas noticias se transmitan en cadena nacional.

 

5. Una madre normal mira el noticiero, los programas de cocina y las novelas.

La madre de un viajero se la pasa mirando todos los programas de viajes que encuentre para conocer mejor esos lugares en los que andás y, obviamente, para ver si en una de esas apareces de fondo.

 

6. Una madre normal cree que viajar es peligroso.

A la madre de un viajero podés decirle que te vas a Pakistán, a recorrer África de punta a punta o a convivir con las tribus de Papúa Nueva Guinea y no se va a asustar. ¡Ya está curada de espanto!

 

7. Una madre normal conoce las principales capitales del mundo.

La madre de un viajero es experta en geografía de todos los países por los que has atravesado, porque sigue a detalle tu recorrido en el Atlas de la biblioteca familiar. ¡Hasta te podrá dar uno que otro consejo valioso!

 

8. Una madre normal escuchó de Couchsurfing en un programa de televisión, pero está segura de que en su país eso no funcionaría porque la gente es muy desconfiada.

La madre de un viajero no sólo sabe lo que es, sino que está contenta de recibir extranjeros en su casa y tratarlos como le gustaría que lo hicieran contigo.

 

9. Una madre normal espera que regreses con souvenires de tus vacaciones.

Para la madre de un viajero el mejor regalo es reencontrarse con su hijo después de un largo viaje. Encima va a lavar con gusto toda tu ropa olorienta… ¡y hasta le va a poner suavizante!

 

10. Una madre normal cree que viajar es igual a estar de vacaciones.

La madre de un viajero sabe que su hijo está recibiendo la mejor educación que alguien pudiera tener.