Vale que no somos todos iguales, vale que generalizar es absurdo, vale que los estereotipos no molan, vaaaaleee. Existen estereotipos que son sin duda falsos: no todos bailamos flamenco ni somos fanes de las corridas de toro ni comemos solo paella. Pero existe algo llamado diferencias culturales que son evidentes si has vivido en diferentes países. Haberlas, ¡haylas!

1. Nuestro inglés es malo

Entre el terror a hacer el ridículo —se nos tiene por un pueblo orgulloso— y la mala costumbre del doblaje al español de toda serie y película extranjera, pues apañaos vamos. Un estudio de la OCU desvela que 9 de cada 10 españoles nos sentimos avergonzados hablando otro idioma.

2. Nos gusta beber… bien

No se trata tanto de que seamos borrachos o que nos guste beber hasta morir —eso lo dejamos para otras culturas—, es que es algo muy intrínseco a nuestra cultura. Especialmente si hablamos de vinos, ¡para algo tenemos de los mejores vinos del mundo!

3. Y también nos encanta comer

Tenemos una gastronomía alucinante —calidad y variedad— y además una cultura no sólo de la comida, sino del comer. Si podemos alargar una comida hasta la cena, lo hacemos sin problemas.

4. Tenemos muchos bares

He llegado a leer que hay un bar por cada español, un tanto exagerado. Lo cierto es que, según un estudio hecho por Coca-Cola, tenemos un bar por cada 135 habitantes. Not bad.

5. Y también muchas iglesias

Bares + iglesias = España.

6. Cocinamos bien. Muy bien

Quizá no sean tan importantes tooodas las estrellas Michelin que copamos y que sea Carme Ruscadella la única mujer del mundo con 78 estrellas, pero no deja de ser un indicador. Viviendo fuera, puedes ver como la amistad de italianos, españoles y japoneses está muy cotizada. Os aseguro que la habilidad culinaria es decisiva.

7. Somos muy afectuosos

Dos besos al ser presentada por primera vez, dos besos al saludar, dos besos al despedirnos, ahora un abrazo aquí y después un achuchón allá. Los alemanes se quedan flipados, criaturitas.

8. Hablamos alto

Siempre escucho la misma excusa: “los italianos son peores”. Es muy posible, pero hablemos de nosotros. Volumen de las conversaciones in crescendo continuo, cruces de conversaciones en un mismo grupo, manos agitadas en el aire… ¿Los italianos? Sí. ¿Nosotros? También.

9. Tenemos un horario totalmente diferente al resto de Europa

Ay, ¡ese horario partido va a acabar con nosotros! Desayunamos tarde, comemos tarde, cenamos tarde, salimos tarde. Y ese cierre de comercios a mediodía… cada vez se entiende menos.

10. Nos encantan las cosas gratis

“¿Y a quién no le gustan?”, diréis vosotros. A nosotros no nos gusta, nos ENCANTA. Y no es que nos guste porque los necesitemos o realmente sean necesarios. Si esperamos en una cola el tiempo que haga falta, es porque simplemente es gratis.