En Panamá, crisol de razas y de culturas, las tradiciones autóctonas se mezclaron con las que trajeron españoles, antillanos, africanos y todos aquellos grupos que convivieron en el istmo durante la formación de nuestro país. De ese revoltijo nacieron una serie de tradiciones que se conservan, viven y pasan a las siguientes generaciones en forma de fiestas y festivales que aquí celebramos con mucho encanto.

1. Festival Nacional de la Pollera


Lugar: Las Tablas, provincia de Los Santos
Si hay un traje elogiado a nivel mundial por la belleza de su diseño, por la delicadeza de su confección y por su autenticidad folclórica, es la pollera panameña. Y siendo tan elogiado fuera de Panamá, por supuesto que en casa también lo celebramos con bombos y platillos, de allí que cada 22 de julio, durante la celebración de las festividades de Santa Librada, las calles ciudad de Las Tablas sirvan de escenario a una multitud colorida de mujeres de todas las edades ataviadas con este hermoso traje.

Como la competencia sana siempre viene bien, para elogiar las manos de las artesanas que confeccionan este hermoso atuendo y a las mujeres que lo lucen, en el marco de esta fiesta se celebra también el Concurso Nacional de la Pollera donde se elige a la Reina Nacional de este traje.

La Pollera llegó a Panamá como parte de la herencia cultural que nos dejaron los españoles, pero fueron las manos de artesanas panameñas las que se encargaron de perfeccionar y elevar este traje típico hasta la posición de lujo que hoy ocupa.

2. La feria de las flores y el café


Lugar: Boquete, provincia de Chiriquí

A diferencia del resto del país, las tierras altas chiricanas disfrutan de un clima templado, lo que las hace ideales para el cultivo en general, pero especialmente para el de del café y las flores.

Aprovechando esta situación envidiable, durante las primeras semanas de enero los boqueteños celebran, a orillas del río Caldera, la feria de las flores y el café, una de las más populares del país, donde los jardines, poblados con flores provenientes de todas partes del mundo, son el atractivo principal.
Una buena taza de café ganador de premios, una temperatura ambiente de veinti pocos grados, un mar de flores para alegrar la vista y el susurro del río Caldera corriendo en el fondo… Suena y sabe a paraíso.

3. Festival de Congos y Diablos

Lugar: Portobelo, provincia de Colón

Este festival, que se desarrolla cada dos años en la población de Portobelo es una de las más importantes expresiones de la cultura cimarrona en nuestro país. Es una representación de la lucha del bien contra el mal, en la cual los denominados congos, personifican a los antiguos esclavos de etnia negra que lograban escapar de sus opresores mientras que los diablos, son la encarnación de los amos esclavistas.

Una de las oportunidades más hermosas que brinda este festival es el poder pasear por los bastiones históricos de esta población y ver sus paredes y muros vetustos llenarse del colorido de la pollera congo, de la extravagancia de los trajes de los congos y de las terroríficas máscaras de los diablos. Una experiencia que no tiene precio.

4. El Carnaval

Lugar: principalmente en el interior del país, con algunas de las fiestas más conocidas en Las Tablas, Chitré, Ocú, La Villa de Los Santos, Penonomé y Aguadulce

La fiesta del panameño por excelencia. Oficialmente se celebra durante los cuatro días anteriores al miércoles de cenizas, pero en Panamá comenzamos el viernes por la noche con la coronación de la reina del Carnaval y terminamos en la mañana del miércoles con el entierro de la sardina. Cada población celebra su versión de esta fiesta, que en algunos sitios implica lujosas carrozas; trajes llenos de color, plumas y lentejuelas; y pirotecnia a más no poder.

Durante el día nos alejamos el calor con los culecos, agua lanzada desde carros cisterna a todos los asistentes que la piden al grito de ‘agua, agua’. La música por supuesto no puede faltar, sea proveniente de las murgas, de los conjuntos típicos o de discotecas móviles. Los trajes típicos regionales también tienen su día especial para salir y engalanar las calles.

Es una fiesta ideal para divertirse y para adentrarse en la idiosincrasia del panameño.

5. Festival del Corpus Christi

Lugar: La Villa de Los Santos, provincia de Los Santos y Parita, provincia de Herrera

Esta es una fiesta de origen netamente religioso a la que La Villa de Los Santos ha logrado incorporar sus danzas y tradiciones locales. La celebración abarca varios días durante los cuales se celebran diferentes representaciones teatrales donde se dan cita los diablicos sucios (símbolo del mal que trata de amedrentar a los incrédulos), los diablicos limpios (demonios que se reparten el dominio del sol en cuatro partes en un acto conocido como el cuarteo del sol, representando así el dominio del mundo) o El Torito (danza tradicional), entre otros. El día grande, el de la procesión del Corpus Christi, es quizá el más concurrido y durante el mismo, el altar recorre las calles del pueblo donde se han dispuesto hermosas alfombras de flores para recibir la visita del Santísimo.

Solo he mencionado unos cuantos de los personajes, danzas y elementos que intervienen en esta celebración tan rica de la cual indiscutiblemente merece la pena participar.

6. Festival del Manito ocueño

Lugar: Ocú, provincia de Herrera

Este es un festival que homenajea al campesino de antaño y a sus costumbres autóctonas. Particularmente, rinde tributo al campesino ocueño, llamado ‘manito’. Este nombre tan particular representa la hermandad característica de los ocueños, que según cuenta la tradición solían saludarse dándose la mano y luego llevándola a la frente pronunciando la frase ‘ta la manito’.

Uno de los mayores atractivos de este festival es la celebración del matrimonio campesino, honor que se da únicamente a parejas nacidas en Ocú o en alguno de sus corregimientos. Una vez finalizada la ceremonia religiosa, la pareja recorre las calles del pueblo, a lomos de un caballo blanco y al amparo de un paraguas negro, acompañados del pueblo entero, de cantos de décima*, de mejorana y de danzas tradicionales.

La pareja afortunada se elige al azar, teniendo el resto la oportunidad de postularse los años siguientes, en busca de este preciado privilegio.

*La décima es un género poético-musical autóctono de Panamá. Sus versos cantados (compuestos o improvisados) los acompaña la guitarra mejoranera, el violín y en ocasiones la guaracha.

7. Festival del Cristo Negro

Lugar: Portobelo, provincia de Colón

Cada 21 de octubre, la histórica población de Portobelo es testigo de una de las tradiciones religiosas más arraigadas de nuestro país, la celebración del Cristo Negro. Miles de peregrinos procedentes de todo el país se concentran aquí, algunos llegan caminando desde muy lejos para pagar alguna manda cumplida por el milagroso Nazareno, otros llevan el pago por el favor realizado más allá, haciendo el recorrido hasta Portobelo de rodillas o cargando cruces muy pesadas como acto de penitencia.

8. Las Fiestas Patrias

Lugar: todo el país

En Panamá, para celebrar a la Patria, delegaciones de todas las escuelas, instituciones públicas y grupos organizados como bandas de música independientes o agrupaciones cívicas, participan de los desfiles que se celebran a lo largo y ancho de nuestra geografía nacional. Sea en la capital o en las calles de lodo del poblado más recóndito, cada sitio tiene su desfile.

Cada delegación va acompañada de una banda (militar o de música) que entona canciones típicas panameñas salpicadas con algunas de las melodías más populares de cada año. Los chicos de las escuelas practican durante meses para de esta forma rendir honor a la patria.

9. Festival Nacional de la Mejorana

Lugar: Guararé, provincia de Los Santos

Este festival, es un recopilatorio de diversas manifestaciones artísticas del interior de la República y fue ideado precisamente como una plataforma para preservar y proteger nuestras costumbres y tradiciones.

Cada año, durante el mes de septiembre, esta pequeña población de la Península de Azuero reúne a diferentes grupos típicos de todo el país que representan su arte y tradiciones en la forma de bailes folclóricos, canto de décimas, toque de acordeón y tambor, corridas de toros, desfile de carretas tiradas por bueyes, bailes y presentaciones populares.

En definitiva, un buen compendio de la cultura panameña. No en vano se la conoce también como La fiesta de la tradición nacional.

10. Festival del Torito Guapo

Lugar: Antón, provincia de Coclé

Este festival, de curioso nombre, homenajea la figura del toro guapo, un armazón de madera, forrado en tela o cuero y adornado con una cabeza de res que tiene espejos en sus ojos, adornos en su cuerpo y un rabo de soga. A este peculiar personaje lo baila un hombre habilidoso que da saltos y hace ademán de embestir a las mujeres que danzan a su lado.

Además del «toro guapo», al festival lo engalanan los tamboritos, las tunas, los diablos limpios de espejos de Antón, los parrampanes y la vaca encutarrá. Esta última tradición data de la época de la derogación de la esclavitud, cuando los cuatreros o ladrones de vacas ponían cutarras* a estos animales para sustraerlos sin que sus dueños se diesen cuenta (de verdad que cuando la necesidad aprieta el ingenio se agudiza).

Una buena forma de mantener vivas las tradiciones antoneras.

*La cutarra es un tipo de sandalia, tejida artesanalmente a partir de cuero. Se trata de un calzado (predominantemente masculino) cómodo muy utilizado para el trabajo en el campo.