Hacer una lista de sitios sorprendentes y no tan conocidos de Costa Rica es una labor ardua, ya que no es tan fácil encontrar lugares secretos en un territorio tan pequeño (¡y tan bello!). A continuación, comparto una lista de lugares divinos y no tan famosos, algunos de fácil acceso y otros que requieren de un poco de paciencia para llegar. ¡Espero que puedas conocerlos!

 

1. Piedra Colorada, Puntarenas

Al norte del muy fiestero Montezuma, en Puntarenas, se encuentra esta hermosa playa que es imposible de olvidar por un jardín de esculturas de piedra, que genera un ambiente alucinante.

 

2. Olán, Buenos Aires, Puntarenas

Muy poco conocido, este rincón escondido en una montaña mágica, ofrece atracciones como la Capilla en las Nubes, las caminatas por senderos casi surrealistas o la subida a los cerros Utyum, Arbolado y Kaí. Si lo tuyo es la montaña, el caminar, el frío y los paisajes impactantes ¡aquí estás servido!

 

3. Sacramento, San José de la Montaña

Photo: María Angélica Picado

A media hora del centro de Heredia se encuentra escondido el hermoso pueblo de Sacramento. ¡Hasta su nombre es bonito! Un lugar campestre y tranquilo, con una maravillosa vista hacia el valle central y una naturaleza rica, donde se puede disfrutar de una tarde de domingo de sabor muy tradicional.

 

4. Cerro Azul, Guanacaste

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La cima de esta formación en el cantón de Nandayure, en la provincia de Guanacaste, es el punto más alto de la península de Nicoya. ¡Las vistas son increíbles!

 

5. Cerro Pelado, Guanacaste

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¡Otro cerro en Guanacaste! Este se encuentra en el cantón de Cañas y subirlo es un reto de aproximadamente media hora, en un terreno sumamente empinado y con un aditivo de complejidad por el tremendo viento que hace. Nuevamente: el vencer esas dificultades tiene como premio una vista como de morirse.

 

6. Playa Real, Guanacaste

Sí, de nuevo Guanacaste… Es que es, en mi opinión, una de las provincias más bellas de mi país, y para muestra valga esta increíble playa de difícil acceso. Ubicada al norte de Tamarindo, es todo un delicatessen en cuestión de playas… y si se visita en temporada baja ¡mejor aún!

 

7. Playa Quesera del Refugio de Vida Silvestre Curú, Paquera, Puntarenas

Photo: Derek Hofmann

Si hay algo de lo que podemos presumir los ticos, claro, es de nuestras playas. Las hay para todos los gustos y, si el gusto se inclina por un lugar poco conocido, sin lujos, pero tranquilo e ideal para el descanso, este lugar es LA opción. El plus es el espectáculo natural de la bioluminiscencia… ¿quién se puede resistir ante la idea de ver luces de colores producidas por organismos vivos del mar?

 

8. El mico pintado, Guanacaste

Bagaces es el cuarto cantón de Guanacaste (sí, ya sé, ¡otra vez Guanacaste! pero hay que darle al César lo que es del César…). No sólo ofrece hermosas vistas, cascadas y facilidades para el turismo, sino que también cuenta con este sitio de interés arqueológico llamado El mico pintado, una pictografía indígena precolombina ejecutada sobre una roca volcánica. Y como si eso no fuera suficiente, en Bagaces se puede practicar el trial Micos Pintados, con una buena cantidad de obstáculos, paredones de rocas y atardeceres increíbles.

 

9. Bosque Eterno de los Niños, Monteverde, Puntarenas

Photo: Bosque Eterno de los Niños

En el cantón de Monteverde, en Puntarenas, se puede visitar otra reserva privada perteneciente a una organización costarricense sin fines de lucro, la Asociación Conservacionista de Monteverde. Hospedaje, alimentación, facilidades para tours y caminatas son algunos de los servicios que ofrece este lugar para sus visitantes. Es un sitio perfecto para conocer mucho de la rica biodiversidad de nuestro país.

 

10. Cascada Salto de la Novia, Paraíso de Cartago

Confieso no ser muy fanático de las cascadas, pero esta opción se me hizo ideal para concluir esta lista, no solo porque es un lugar bonito, sino porque también acoge una leyenda urbana que le da un aura místico a este sitio: se dice que una joven novia murió en este lugar al caer con su caballo desde lo alto de la cascada, días después de su boda, y que ahora su alma vaga por las cercanías. Como ven, aparte del encanto natural, hay algo de fantasía en su atmósfera.