1. Sufrirás una mega explosión de sabores que atacará a cada una de tus papilas gustativas, cual granada de fragmentación, cada vez que pruebes sus deliciosos platos de mariscos.

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2. Es posible que seas secuestrado por la quietud y la paz de un campo sembrado. Y quizás durante esos minutos de cautiverio descubras la belleza que se esconde tras el arduo trabajo de las familias sinaloenses dedicadas a la agricultura.

Foto propiedad de la autora

 

3. Quedarás embrujado con la belleza de sus paisajes.

 

4. Tu vida no volverá a ser la misma después de conocer la magia de los coricos y el pan horneado en horno de leña…

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Y ni el macaron más exclusivo te podrá quitar la obsesión.

 

5. Quizás la belleza natural del estado te invite a recorrerlo de extremo a extremo…

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6. Y querrás tener los ojos bien abiertos para apreciar hasta la más pequeña de sus maravillas.

 

7. Te volverás adicto a sus creativas invenciones gastronómicas…

 

8. Y a la alegría de los sinaloenses. 

 

9. Correrás un riesgo tremendo de querer regresar tan pronto como puedas para seguir descubriendo sus tesoros escondidos.

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10. Pero sobre todo, corres el peligro de conocer de cerca a su gente, servicial, amable y hospitalaria, y cuando menos te des cuenta, tus prejuicios se habrán ido directito a la chingada. Por el bien de todos.

 

 

Foto de portada: Jennifer Williams