1. Defiendes a muerte que el Athletic Club es el mejor equipo del mundo. La única religión verdadera es rojiblanca. Punto pelota.

2. Para ti el PIN es mejor que Port Aventura y sabes que los toboganes son de cobardes. No tienes miedo de que te engulla el Gargantúa. De hecho, lo está deseando aunque ya no tengas edad.

3. Sabes distinguir el Azul Bilbao de cualquier otra tonalidad azul y no comprendes que otros no sepan diferenciar este color del resto. ¡Si está superclaro!

Carolinas, por Joselu Blanco
(Silverman68)

4. Adoras las carolinas sobre todos los pasteles del mundo. No concibes la vida sin esos merengues cubiertos de chocolate y una cosa amarilla que te ha costado años descubrir que es yema de huevo. Tampoco sin practicar un domingo de pintxo-pote (comer pintxos mientras bebes algo) al menos una vez al mes.

5. Tele Bilbao es el único canal que se sintoniza en tu casa al llegar la Aste Nagusia. La resaca se lleva mejor ahora que Joseba el Pelos y su ejército de colaboradores surrealistas ha cambiado Radio Nervión por la pequeña pantalla. Si acompañas el espectáculo con un sandwich de txaka con forma de zapatilla resucitas al instante. ¡Listo para ir a ver los fuegos!

6. Cada vez que enseñas a un amigo las Siete Calles le comentas que Fito empezó a tocar ahí y, al llegar a los Jardines de Albia, señalas el Café Antzokia para presumir de que tú eras un de los cuatro gatos que acudía a los primeros conciertos de Platero y Tú.

7. En algún lugar del trastero guardas un diminuto traje de arrantzale o neskatila con el que algún días vestirás a tus hijos al llegar las fiestas, aunque acabes viviendo en Sevilla.

8. Añoras el ascensor de Begoña y aún sigues echando pestes porque lo quitaron, aunque sabes que gracias al metro (cuyos fosteritos has visto construir) llegas mucho más rápido a todos lados.

9. Sabes que la ría nunca ha estado tan limpia y que hace unos 20 años caer a sus aguas era el equivalente a firmar una sentencia de muerte. Que te saliera un tercer brazo tras un chapuzón era solo cuestión del tiempo.

10. No importa que estés en Laredo, Nueva Delhi o México DF. Tú siempre te despedirás con un agur (adios en euskera).