Foto: John O’Nolan

1. Has sido socio del Club Súper 3.

Seguramente también habrás ido a alguna “Festa del Súper” e incluso habrás llamado al Tomàtic. Te quedabas pegado al televisor viendo Bola de Drac, Doraemon, Arale y tantos otros dibujos animados. Y aunque no lo reconozcas en público sentiste una inmensa tristeza cuando recibiste la carta en la que te anunciaban que dejabas de ser súper.

2. Te cuesta explicar algunos símbolos escatológicos sin sonrojarte.

Poner un hombrecillo cagando (el caganer) en el Belén de Navidad, que los regalos de Navidad los cague un tronco de árbol (Tronc de Nadal, Tió, Soca, Xoca o Tronca), que los aficionados del Barça sean llamados culers, que uno de los grupos más emblemáticos de Catalunya se llame Els Pets y precisamente gases es lo que producen uno de los platos estrella de nuestra gastronomía: seques amb botifarra.

3. Sabes que preparar pa amb tomàquet no es tan sencillo como parece.

Ha habido disputas y divorcios entre partidarios de poner primero la sal y los de poner primero el aceite o los que lo prefieren con ajo o sin ajo. Sabes que no es un manjar simple y que tiene más miga de la que parece, como muestra el libro de más de 100 páginas de Leopoldo Pomés titulado: Pa amb tomàquet. Teoria i pràctica.

4. Has subido el Pedraforca con el esplai o el cau.

Y lo hiciste cantando en algún momento el “pujarem dalt dels cims amb el cor alegre…”.

5. Sabes que el folre y les manilles no tienen nada que ver con Las cincuenta sombras de Grey.

Los castellers son todo un mundo. Fuerza, disciplina, valentía, equilibrio y un sinfín de aptitudes más son las que se requieren para formar parte de una colla. Recordar qué es un 3 de 10 amb folre i manilles no es fácil, pero si has tenido la suerte de verlo, no lo olvidarás nunca.

6. Te han mirado raro al pedir agua natural fuera de Catalunya.

Si has ido a un bar a Madrid, por ejemplo, y le has pedido a un camarero “agua natural”, tal vez te haya respondido con ironía “no va a ser artificial”…

7. Has dicho que eres de Barcelona aunque no sea cierto.

Cuando tienes que decir de dónde eres en el extranjero, si eres de un pueblo o de otra ciudad que no sea Barcelona, si eres fiel a tus orígenes normalmente tendrás dificultades para que lo sitúen en el mapa. Es mucho más fácil decir que eres de Barcelona y dejar que te respondan con entusiasmo: Barça, Gaudí, playa…

8. Sabes cuándo una crema catalana es buena de verdad.

Lo mismo que ocurre con el pa amb tomàquet. En muchos sitios te intentarán “colar” un flan o unas natillas por una crema catalana… Pero tú sabes que una auténtica crema catalana se hace con almidón y tiene una crujiente capa de azúcar caramelizada aún caliente que contrasta con el frío de la crema… ¡a ti no te engañan!

9. Bajo ningún concepto celebras San Valentín, celebras Sant Jordi.

Para San Valentín lo único que quieres es ensuciarte cada centímetro de tu cuerpo de ceniza y sentir goteando por tu cuello la salsa romesco…es decir: celebrar una buena calçotada. Si celebras el día de los enamorados, celebras Sant Jordi y da igual el género, lo quieres todo: rosa y libro.

10. No esperas ver la Sagrada Familia acabada.

Se podría versionar el relato breve de Monterroso: «cuando despertó, las obras de la Sagrada Familia todavía estaban allí».