1. Les encanta ser el Pulgarcito de América

Un simple vistazo al mapa lo deja bastante claro: El Salvador es muy pequeño. Los salvadoreños, lejos de sentirse acomplejados por este hecho, presumen orgullosos de ser el país más pequeño de todo el continente. De hecho, ellos mismos llaman a su país el Pulgarcito de América.

2. Deja los prejuicios en casa (pero mete el sentido común en la maleta)

Encontrarás muchas noticias que desaconsejan viajar a El Salvador, pero lo cierto es que el país ha mejorado muchísimo su seguridad, por lo que si eres una persona prudente y con sentido común, no debes dejar que los problemas del pasado y los prejuicios del presente te impidan disfrutar de uno de los países más lindos de América.

3. Imprescindible conocer a Óscar Romero antes de viajar…

Si llegas en avión, lo harás al aeropuerto Óscar Romero de San Salvador. En cualquier ciudad o pueblo está la avenida Óscar Romero, la plaza Óscar Romero, el monumento a Óscar Romero… Su imagen está presente en todos los lugares y es sin duda la persona más querida y admirada del país. Ya sea alguna de sus muchas biografías, la película que Hollywood le hizo o su entrada en Wikipedia, conocer la vida de Monseñor Romero es necesario para entender El Salvador.

4. … y a Mágico González

En un país tan pequeño no es fácil tener compatriotas que hayan llevado por el mundo el nombre de El Salvador. Uno de ello fue José Alberto “Mágico” González, futbolista que jugó nueve temporadas en la liga española (Cádiz y Valladolid) llegando a realizar una pretemporada con el Barça de Maradona.

5. San Salvador bien vale una visita

No es lo más bonito del país, pero reserva un día para conocer San Salvador. La capital del país preserva un centro histórico colonial donde destaca la imponente Catedral Metropolitana, en cuya cripta se encuentra la tumba de Óscar Romero.

6. El tío Sam se impuso a Colón

El colón es la divisa histórica de El Salvador y, aunque oficialmente no ha dejado de tener curso legal, ya nunca verás esta moneda. En el año 2001 se autorizó la libre circulación del dólar y no tardó mucho en imponerse.

7. Las pupusas son el plato nacional…

Foto: JMRAFI

Las pupusas son en El Salvador lo que en Estados Unidos son las hamburguesas. La pupusa es una tortilla gruesa de maíz o arroz, generalmente rellena con uno o varios ingredientes. Están por todo el país y su precio oscila entre un dólar en las ciudades y 25 centavos de en los pueblos pequeños.

8. …aunque tienen algunos de los mejores ceviches y pescados de América

Tranquilidad, no hace falta que pases todo el tiempo comiendo pupusas. En el malecón del Puerto de la Libertad, a unos 40 kilómetros de San Salvador, cada día se levanta uno de los mejores mercados de pescados y mariscos de América Central, en cuyos restaurantes puedes degustar gran variedad de ceviches acompañados de unas buenas pupusas.

9. Paraíso del surf

Los surfistas que dedican su vida a viajar buscado las mejores olas del mundo tienen una marca puesta en la playa de El Tunco. Si no eres un surfista apasionado, siempre puedes venir a esta playa a tomar tus primeras lecciones y disfrutar de uno de los más bellos atardeceres de El Salvador mientras meriendas unas deliciosas pupusas.

10. Suchitoto, la joya de la corona de El Salvador

Suchitoto es la joya secreta del país. Conserva las estructuras y el urbanismo clásico de las ciudades coloniales latinoamericanas. Lo mejor de Suchitoto es que, a diferencia de en otras ciudades similares como Antigua (Guatemala) o Granada (Nicaragua), no encontrarás tantos turistas.

11. El Salvador es como las buenas esencias

Foto: HELIOS

Parece difícil encontrar en tan poco terreno tanta concentración de atractivos turísticos. Aparte de lo ya mencionado en estos puntos, el país tiene muchas opciones de senderismo, volcanes, lagos, zonas arqueológicas, pueblos llenos de vida y gente encantadora. Por ello, lo mejor que podemos decir es que el El Salvador como las buenas esencias, siempre vienen en países pequeños.