Crédito foto: David Sifry

1. Eres del Madrid o del Atleti.

Te has criado en clases de primaria donde sólo había gente del Madrid o del Atleti. Todo lo demás eran rarezas.

2. Has ido a Cortylandia en Navidad.

Pasando frío pero contento, apretujado pero contento, sobre los hombros de tu padre e inevitablemente, feliz. Ir a Cortylandia era el pistoletazo que marcaba el comienzo de la Navidad.

3. Utilizas mazo como unidad de medida.

Fue siempre el superlativo por excelencia, y todavía lo sigue siendo a pesar de que la edad y la sensatez pida a gritos que lo destierres de tu vocabulario.

4. Has reconvertido las piscinas en tu hábitat veraniego.

A falta de playa, abono de verano para la piscina, por lo que conoces al dedillo las de tu barrio, las próximas a tu barrio y todas las que bordean la almendra central de Madrid.

5. Sabes lo que es Sepu.

No sólo lo sabes porque te lo hayan contado, sino que lo recuerdas e incluso lo puedes situar en plena Gran Vía sin dudarlo y con un toque de nostalgia porque haya desaparecido.

6. Has llevado caretas en la Plaza Mayor.

La Plaza Mayor ha sido testigo de cómo has comprado musgo para el Belén y, de paso, alguna careta o peluca imposible en sus puestos navideños, tal y como manda esa tradición no escrita.

7. Fardas de Madrid.

Aunque lo niegues, lo haces, sobre todo, cuando en el garito de turno ponen Lady Madrid, La Puerta de Alcalá o Pongamos que hablo de Madrid. En definitiva, cualquier canción que mencione el nombre de tu ciudad es un potencial himno.

8. Delimitas Madrid en función de la existencia de Metro.

Hasta hace pocos años, y seguramente de manera inconsciente, hacías la distinción entre Madrid y las afueras en función de si había estación de metro o no.

9. Has cambiado cromos en el Rastro.

Cuando la colección de cromos del momento se ponía complicada el único lugar al que se podía acudir era al Rastro y la verdad es que funcionaba.

10. Conoces las tortitas de Mirasierra.

Un madrileño con solera, aunque no sea gato, sabe que existe una cafetería fundada en los años 30 llamada Mirasierra, donde se sirven las mejores tortitas de Madrid.

11. Empleas «Aquí, en Madrid» como expresión hecha.

Tu referencia de lugar siempre será «aquí, en Madrid» te encuentres en Burgos o en Madeira. Lo harás aunque sepas que se ha convertido en una expresión hecha y quieras evitarla.