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1. Sabes cuándo es la fiesta de su pueblo.

Los oaxaqueños son muy arraigados a sus tradiciones, independientemente de qué región sean y de cuánto tiempo lleven lejos de su casa. Tu novio oaxaqueño siempre estará al pendiente de sus fiestas patronales o ferias y querrá asistir y presumir todo lo que pueda en ellas.

 

2. Ya le entiendes al béisbol.

No hay de otra, ¡te tiene que gustar el beis!… o mínimo tienes que fingir que te gusta. Y por supuesto, tienes que apoyar a los Guerreros. Ir al estadio y tomarte unas cervezas con él es un plan bastante divertido al que le has ido tomando el gusto.

 

3. Si no puedes con tu enemigo…

A los oaxaqueños les gusta agarrar la fiesta y más si es con mezcal. Sabes que tienes dos posibilidades: aguantarlo toda la noche o unirte a él. Así es que mejor brinda, baila y canta hasta que llegue el otro día.

 

4. Estás enteradísima de todo lo que tiene que ver con su trabajo.

Una gran cualidad de los oaxaqueños es que son muy apasionados con su profesión. Así que si planeas salir con uno, prepárate para escucharlo hablar por horas de todo lo que hace y cómo lo hace. Aprovecha para empaparte de todo lo que te pueda enseñar y disfruta todo lo que puedan descubrir juntos. No por nada en Oaxaca han desfilado nombres tan importantes como Porfirio Díaz, Benito Juárez, Macedonio Alcalá, Rubén Vasconcelos o Francisco Toledo.

 

5. Estás muy consentida.

Se dice que siempre hay que observar cómo tu novio trata a su madre para ver cómo te tratará a ti. Pues no hay hombre que más procure, cuide y consienta a su progenitora que el oaxaqueño. ¡Ten por seguro que el trato hacia ti será igual o mejor!

 

6. Y hablando de la suegra… ¡seguro que ya te la ganaste!

O por lo menos has hecho tu mejor esfuerzo. En Oaxaca el matriarcado es fuerte y marcado, así que para que el noviazgo esté en armonía, tendrás que mantener a la suegra feliz.  

 

7. Y ni qué decir de sus amigos.

No creas que cantas victoria con haberte ganado a la suegra, ¡no, no! También tienes que ganarte a toda su bola de amigos de toda la vida. Es indispensable que tengas su total confianza y que te integres a su círculo. Ah, y nunca se te ocurra hablar mal de ellos. En Oaxaca las amistades son muy fuertes y, en muchos casos, se forjan a lo largo de toda la vida. Seguro que uno de los mejores amigos de tu novio lo conoce desde que iba en el kinder, ¿a poco no?

 

8. Tu paladar se volverá muy exigente.

Porque tu dieta incluirá tlayudas, chapulines, quesillo, tasajo, mole negro, rojo y verde, estofado, chocolate, garnachas, empanadas, memelitas, mezcal y un interminable etcétera.

 

9. Estás acostumbrada a los mejores detalles.

Un novio oaxaqueño es muy caballeroso, atento y romántico. Te vas a acostumbrar a que te reciten poemas y te dediquen canciones.

 

10. Lo vas a ver hasta en la sopa.

Lo mejor de tener un novio oaxaqueño es que él también querrá ser parte de tu círculo y no tendrá el menor problema para convivir con tu familia y tu círculo de amigos. ¿Dónde más te vas a encontrar a alguien tan abierto y seguro de sí mismo, y que además no se ande con pretensiones?

 

11. Sabes que no todo es color de rosa.

Si piensas que sólo tú eres la de los panchos y dramas… ¡estás muy equivocada! Ellos pueden hacer más berrinche que tú, sacar cosas del baúl de los recuerdos y voltearte la tortilla con una facilidad aterradora. Sí, ¡son todo unos drama kings!

 

Conclusión: Si estas señales te suenan, ten por seguro que estás en una relación de lo más afortunada y disfrutable. ¡Nunca olvides que todo buen hombre tiene una excelente mujer a su lado!