“Si olvidas quién eres, nunca encontrarás el camino a casa”.
Nigihayami Kohakunushi

 

1. Todos queremos embarcarnos en grandes aventuras, pero ponemos mil y un pretextos que nos dificultan darles inicio. Si tu sueño es viajar y sigues postergándolo, pronto se transformará en una de esas cosas que atiborran el cajón de los hubiera. Nunca vas a estar lo suficientemente preparado, así que, si las condiciones son perfectas y la luna llena te favorece… deberías salir esta misma noche.

 

2. Salir de nuestra zona de confort da mucho miedo. Viajar implica dejar atrás todo lo que conocemos y confiar en nosotros mismos para enfrentar situaciones extrañas; sin embargo, una vez que nuestro mundo de costumbres desaparece, continuar con la aventura se vuelve el único camino posible… y este camino puede convertirse en la mejor parte de nuestras vidas.

 

3. Llegar a lugares nuevos siempre será complicado, incluso cuando se trata de esas ciudades con las que siempre has soñado. Cometerás errores, pero no debes dejar que eso te frustre. Siempre habrá alguien dispuesto a ayudarte y, tarde o temprano, empezarás a reconocer este nuevo sitio como tuyo.

 

4. No tengas miedo de perderte. A veces las mejores experiencias se encuentran a un par de pasos de tus itinerarios y reservaciones. Trata de ser flexible y no temas cambiar tus planes si nuevas situaciones se te presentan. Uno nunca sabe dónde puede terminar después de tomar mal una vuelta…

 

5. Disfruta de los momentos de tranquilidad cuando se te presenten. Estás pasando por tantos cambios, conociendo tanta gente y entendiendo tantas cosas nuevas que será necesario dedicarle tiempo a la introspección, ¿no crees? El viaje, en especial cuando viajas solo, estará lleno de momentos silenciosos. Aprovéchalos para entender cómo has cambiado… se vale darle paso a la melancolía.

 

6. No debes tener miedo a estar solo… nunca lo estarás si no lo deseas. Los encuentros durante los viajes son extraños y un simple “hola” se puede transformar rápidamente en el inicio de una rara aventura con los compañeros más extraños. Eventualmente te estarás preguntando ¿cómo es que se sumaron todos esos personajes a tu vida? y ¿cómo es que de pronto te encuentras siguiendo un sueño compartido o incluso el de alguien que hace unas semanas no conocías?  

 

7. Mantente abierto a nuevas experiencias, trata de no negarte a nada y enfrenta cada momento de tu viaje con decisión. Descubrir tu verdadero potencial implica vencer, poco a poco, cada uno de tus miedos. Recuerda que incluso caminar por los aires puede dar un poco de miedo al principio.

 

8. Disfruta al máximo de tus compañeros de viaje. La intensidad de las relaciones durante el camino no es algo que se pueda cuestionar. Serán tu familia por un tiempo y a veces llegarás a conocerlos mejor de lo que conoces a muchos de tus viejos amigos. Valora los momentos que pasen juntos, ya que en algún momento se separarán los caminos y, aunque nada está escrito, es probable que a algunos jamás los vuelvas a ver.

 

9. Los viajes están repletos de situaciones difíciles y habrá muchos momentos en los que te cuestiones por qué sigues adelante; sin embargo, estos son también los puntos más memorables de toda tu aventura. Estos son los momentos en los que el viaje te pone a prueba, donde puedes romper con tus limitaciones y en donde, en muchas ocasiones, se forjan esas amistades que conservarás por siempre. Recuerda: cuando te sientas confundido, sólo sigue tu corazón y no olvides sonreír.

 

10. Deja que los cambios fluyan y que tu vida se acelere. Esta es una sensación común de todos los viajeros. Las cosas pasan tan rápido que a veces nos cuesta trabajo entender cómo era nuestra realidad cuando estábamos en casa; es como si hubiéramos vivido varias vidas en un corto periodo de tiempo. Acostúmbrate a la aceleración y a los cambios… pero nunca olvides quién eres.

 

11. Esto es más una consecuencia de viajar que un consejo, pero vale la pena mencionarlo. Debes darle cabida a las distintas formas de ver el mundo. Recuerda que toda tu realidad es sólo una perspectiva moldeada por la cultura en la que naciste… pero culturas hay muchas. Viajar es intentar comprender nuevas perspectivas y no juzgarlas desde nuestro sesgado conjunto de conocimientos.

 

12. Prepárate para regresar a casa. Ahora ninguno de tus miedos y preocupaciones iniciales parecen tener mucho sentido, ¿verdad? Costará trabajo dejar atrás esta etapa, que en poco tiempo logró hacer que tu vida anterior se sintiera como un sueño lejano. Recuerda a tus nuevos amigos, valora las nuevas experiencias y date cuenta que el mundo se ve ligeramente distinto.

 

13. Probablemente te sientas triste cuando tu viaje concluya, pero recuerda todo aquello que tenías miedo de dejar en un principio… ¡todo eso te está esperando! 

«Te esperaré, aunque pasen cien años.»