Crédito: Miguel A. T. Spezzia

 

1. Vas a extrañar terriblemente esos “che”, “pibe” o “boludo” que al principio de tu viaje no entendías bien y hasta te molestaban.

 

2. Y también llorarás a la hora de la comida, preguntándote ¿Dónde está mi bife de chorizo? La vida es muy cruel a veces y esto es una prueba de ello.

 

3. Se sabe que las mujeres y los hombres argentinos son de los más guapos del mundo… además de ser sensishitos y carismáticos, claro. Tu cuello va a estar muy aliviado al no tener que voltear cada diez segundos para admirar semejante belleza. También vas a ahorrarte como 100 suspiros por día…

 

4. Y tampoco suspirarás ante la vista de los grandes edificios de 1800 y 1900 de Buenos Aires que, repletos de historias, de leyendas y de personajes míticos, han sido y seguirán siendo inspiración para todo aquel que visite la París de Latinoamérica.

 

5. Vas a decepcionarte cuando vayas a la cafetería y te traigan un café grande y, aunque un café americano rellenable podrá satisfacerte, vas a llorar toda tu vida recordando los “cortaditos” que te tomabas en dos tragos en esos cafecitos de Buenos Aires que son una verdadera chulada. ¡Ese sabor no se olvida!

 

6. Extrañaras caminar por las calles de Buenos Aires con tu cerveza en mano sin miedo a quebrantar la ley. En México, si haces lo mismo, vas directito a la cárcel por alteración del orden público. ¡Bendita seas Argentina!

 

7. Te vas a encontrar dicendo “re canchero” en lugar de “súper padre”. Y vas a reemplazar “reven” por “joda”, “antro” por “boliche” y “chamaco” por “pibe”.

 

8. Te harás adicto al mate y vas a llevar esta bonita costumbre para compartirla con tus familiares y amigos en tu propia tierra. Esta vez te tocará a ti cebarlo y gritar ¡No muevas la bombilla! y ¡El mate no es un micrófono!

 

9. Llegar a México y reencontrarte con el olor y el sabor de las tortillas y la salsa es un sentimiento que no se puede explicar, pero no nos engañemos: Los ñoquis, las pizzas con queso en exceso, las empanadas y los canelones serán parte de tu corazón para siempre.

 

10. Buscarás los vinos tintos que tomabas en Argentina y tristemente te darás cuenta que los que venden en su mayoría son los más truchos (de la peor marca o calidad) y además te los van a querer vender bien caros…¡No se vale!

 

11. Vas a estar tan acostumbrado a usar la tarjeta SUBE para viajar en camión que, al llegar a México, te vas a encontrar en la parada sin una sola moneda. ¡Qué miedo!

 

12. Te lo advierto: los primeros días después de tu regreso serán algo extraños… Argentina tiene una cultura muy fuerte, seductora y bonita que te calará hondo en el corazón. Pero hay solución ante tanta nostalgia: ¡Empieza a planear tu próximo viaje!