Foto: f. ermert

1. Isla Escudo de Veraguas

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Este es uno de los lugares más aislados de Panamá, donde llegan muy pocos turistas. Para llegar allí, hay que soportar varias horas en una pequeña barca desde los puertos de Bocas del Toro, para ser recibido por corales y jungla repletos de fauna tropical, como el endémico perezoso pigmeo, el cual solamente se encuentra en esta isla en todo el planeta.

2. Isla de Coiba


Una isla penitenciaria de máxima seguridad rodeada por fuertes corrientes marinas y tiburones no es algo que atraiga a muchos visitantes. Es por ello que Coiba se mantuvo salvaje y desconocida por la mayor parte de los panameños por décadas, hasta que la prisión fue desmantelada. Hoy día, sigue teniendo una reputación de indómita y lejana, pero el turismo está llegando poco a poco, atraído por el mejor buceo y snorkel en el país. En sus aguas se encuentran por temporadas tiburones ballena, mantas mobulares y ballenas jorobadas, y todo el año puedes bucear con peces sapo, barracudas, rayas y enormes cardúmenes de todo tipo de peces.

3. Isla Perro Chico


Si has visto fotos del archipiélago de Guna Yala o San Blas, es bastante probable que ya conozcas la isla Perro Chico, llamada Assudub Dumad en el lenguaje guna. Es probablemente la más popular de todas las islas, por su proximidad al puerto de Cartí, el único punto de la comarca adonde se puede llegar por carretera, y por un barco hundido que se encuentra a unos pocos metros de la playa, adonde se puede llegar nadando sin problemas. Este pecio está repleto de peces y corales.

4. Cayos Holandeses

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Son la joya de la corona de Guna Yala. Se encuentran alejados de las islas habitadas, al norte del archipiélago, frente al mar abierto, y por ello tienen los corales mejor conservados y la mayor cantidad de fauna marina en San Blas. Es un paraíso para los que gustan de hacer el snorkel. Eso sí, no hay infraestructura, con lo cual debes ir preparado para dormir en una tienda de campaña y consumir solamente lo que lleves. Varias empresas de turismo guna ofrecen viajes a los Cayos Holandeses, proporcionando la comida y la tienda para dormir, en caso de que desees que te faciliten las cosas.

5. Isla Iguana

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Cerca del antiguo pueblo pesquero de Pedasí, es un refugio de vida silvestre rodeado de coral y con unas playas hermosas. Cerca de la caseta de los guardaparques se encuentran a menudo las susodichas iguanas y cientos de cangrejos ermitaños.

6. Isla Cañas


Entre julio y noviembre, la playa de 14km de longitud de isla Cañas recibe unas visitas muy especiales: miles de tortugas oliváceas que vienen a poner sus huevos en su arena. Es un destino no muy conocido por los panameños al que vale la pena planificar un viaje antes de que sea tan popular como Tortuguero en Costa Rica.

7. Isla Grande

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Debido a su cercanía a la ciudad de Panamá y la gran cantidad de cabañas y hoteles con los que cuenta, Isla Grande es uno de los destinos de playa favoritos de los capitalinos. Se encuentra muy cerca de la costa, en el Caribe de la provincia de Colón, unos kilómetros más allá de la población histórica de Portobelo. El mar en el lado que da a tierra firma suele estar tranquilo, siendo perfecto para bañarse en él o practicar el snorkel en uno de los arrecifes de coral cercanos.

8. Isla Mamey


No cuenta con la infraestructura de su vecina Isla Grande, pero compensa con un entorno más natural y playas menos frecuentadas por los turistas. Si bien aquí llegan también muchos visitantes, el hecho de no contar con habitaciones para dormir ni restaurantes hace que cuando en Isla Grande no cabe un alma más, Isla Mamey todavía tenga espacio. Vale la pena llevar una tienda de campaña para disfrutar de la misma en relativa soledad, con la compañía de las estrellas.

9. Cayos Zapatilla


Sabes que un lugar es especial cuando escuchas que tiene las mejores playas de un archipiélago repleto de islas paradisiacas, dignas de agraciar una postal. Esas son los Cayos Zapatilla, dos islas en medio del Parque Nacional Marino Isla Bastimentos, en la provincia de Bocas del Toro. Su imagen impacta desde lejos, con sus playas doradas y sus miles de palmeras. Conforme te acercas y ves el turquesa claro de sus aguas, con el fondo claramente visible desde la barca que te transporta, sabes que no querrás irte de allí.

10. Contadora

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El archipiélago más cercano a la ciudad de Panamá es el de Las Perlas, cuyo nombre viene de la gran cantidad de estas joyas que se extraían de sus aguas. Todas sus islas son preciosas, pero una de las más famosas es Contadora, antaño refugio de ricos y famosos del mundo, incluido el último sah de Irán, Mohammad Reza Pahleví. Por ende, es una de las islas con mejor infraestructura en el país. Hoy los precios son más asequibles, pero sus playas siguen siendo tan espectaculares como siempre. Vale la pena visitarla entre julio y octubre, cuando las ballenas jorobadas migran hacia estas islas.

11. Boca Brava


El golfo de Chiriquí es un virtual desconocido en el país que esconde muchas gemas que poco a poco salen a la luz. Es el caso de Boca Brava, una isla dentro del Parque Nacional Marino Golfo de Chiriquí, con hermosas playas y senderos para recorrer su jungla tropical. Para los amantes de las actividades al aire libre, es difícil aburrirse en Boca Brava, ya que aparte del senderismo, se puede practicar el piragüismo, el snorkel, el surf, e incluso pescar, siendo una de las mejores ubicaciones para la pesca deportiva en el país.

12. Isla Barro Colorado


Todas las islas mencionadas anteriormente tienen algo en común: son islas marinas. Barro Colorado es la única de esta lista que se encuentra en un cuerpo de agua dulce, el lago Gatún, creado durante la construcción del canal para proveer agua a sus esclusas. Cuando se inundó la zona, Barro Colorado quedó aislada, por lo que no experimentó casi modificaciones por los humanos. El Instituto Smithsoniano reconoció a principios del siglo XX la gran oportunidad para estudiar los bosques tropicales que representaba la isla, instalando primero una pequeña estación científica en la isla, para luego asumir la administración total de la isla en los años 40. Por décadas, miles de científicos han venido a Barro Colorado a realizar experimentos para profundizar el conocimiento humano sobre los bosques tropicales. La isla se puede visitar, previa coordinación con el Instituto Smithsoniano de Investigaciones Tropicales (STRI) y permite no solamente conocer este asombroso lugar, sino también a los científicos que trabajan en Barro Colorado y aprender sobre las alucinantes investigaciones que desarrollan en la isla.