Crédito: Ben Seidelman

 

Si transitas diariamente por la Ciudad de México, es seguro que el automóvil o el transporte público se han convertido en tu segundo hogar. Para evitar frustraciones y promover una mejor actitud en los embotellamientos, aquí te dejamos algunas recomendaciones para no aburrirte y sacarle provecho a esas horas atadas al volante.

 

1. Ahórrate la visita al dermatólogo.

Baja la visera y abre el espejo. Comienza a buscar los granos y espinillas más visibles en tu rostro, y revientalos  ¡Para qué pagarle a un experto cuando lo puedes hacer tú mismo! Te garantizo que terminarás la sesión completa de peeling antes de llegar a la próxima salida del Viaducto.

 

2. Maquíllate en el carro.

Muchos podrían pensar que esto es un exhorto a la inseguridad, y lo sería si no estuviéramos hablando de lapsos eternos en los que la velocidad promedio de circulación es de cero kilómetros por hora. Así que no lo dudes, duerme más y maquíllate en el carro.

 

3. Haz un inventario de las chunches que venden en las esquinas.

Uno nunca sabe cuando puede necesitar un rompecabezas de fomi, un palo para las selfies, una manita rascadora, el mapa de la República Mexicana tamaño pared o una mochila de los Minions. Presta más atención a tu entorno y te darás cuenta que todo está al alcance de tu ventanilla.

 

4. Limpia tu nariz.

El smog que hay en el Distrito Federal, perdón CDMX, es famoso por provocar irritación de los ojos y congestión nasal. Es lógico que los conductores y pasajeros aprovechen el tráfico para quitarse uno que otro moco que dificulta la entrada de aire a su sistema. Hay quienes lo hacen bolita durante todo el alto, quienes se deshace de él inmediatamente y hasta quienes se lo comen después de hacerlo bolita. En gustos se rompen géneros…

 

5. Entrena tu voz para futuras sesiones de karaoke.

Organiza un show exclusivo para los autos a tu alrededor. Súbele al radio y canta como si fueras Yuri o Luis Miguel en pleno concierto. Uno nunca sabe, con el tiempo tal vez mejoren tus habilidades y se entone un poco tu voz ¡Por lo menos ya superaste el pánico escénico!

 

6. Y aprovechando que le estás dando show a todo el Periférico…

Mándale snapchats a tus amigos de tu concierto sobre ruedas. Evita caer en la monotonía y recuerda que le estás sacando carcajadas a unos cuantos.

 

7. Quita el hambre de tu camino.

Acéptalo, faltan por lo menos dos horas para que llegues a tu casa y esos sonidos que salen de tu panza no van a parar. Así que usa la morralla que se ha acumulado en el cenicero de tu coche para dejar de sufrir de una vez por todas, háblale al don con el cajón de dulces y cómprate unos suculentos Oyukis o unas gorditas de nata.

 

8. Aprovecha para contestar correos atrasados.

Nuevamente, no debes hacer esto mientras estás en movimiento, pero puedes aprovechar todos esos tiempos en los que nadie avanza para ponerte al día con tus mails, escribirle a tus amigos, mandarle un audio a tu mamá, tomarte la selfie pidiendo auxilio en el tráfico y mucho más.

 

9. Reporta los baches que te encuentres por el camino.

Si ya caíste en él, se vale mentarle la madre… Pero después puedes hacerle un favor a la comunidad poniendo un reporte en Waze o incluso reportarlo a la delegación correspondiente.

 

10. Llama a tu estación de radio favorita.

El radio siempre es buena forma de romper con la monotonía y qué mejor que hacerse presente y aprovechar los espacios que nos brindan las estaciones de radio chilangas. Despierta a tu amado con una canción, despotrica al aire sobre esa persona del trabajo que odias, gana tus boletos para Mercurio o llama para pedir la canción de Ginza, porque aunque ya pasó de moda… a veces necesitas reggaetón y debes darle.

 

11. Aplica el manicure vehicular.

Es muy molesto estar por la vida con las uñas medio rotas, pero siempre puedes aprovechar el estancamiento para darle mantenimiento a tus manos. Cargar con unas pinzas y una lima es más que suficiente para mantener las uñas en buen estado y evitar que los molestos pellejitos se conviertan en heridas que estarás recordando todo el día.

 

12. Dale una limpiadita a tu coche.

Con tanto ajetreo y movimiento es imposible mantener tu coche 100% limpio. Mínimo dos o tres papelitos del parquímetro están tirados en el piso o atorados en un asiento. Aprovecha la luz roja para poner decente tu vehículo, el estado del coche habla del dueño…

 

13. Cualquier manera para desestresarte es buena.

No importa si te quitas los pellejitos de los dedos, te depilas la ceja o le quitas la mugre a los recovecos del volante. Haz lo que sea, pero haz algo que te haga más llevadero el momento… De menos, ¡cómprale al del alto una pelotita antiestrés!