Crédito: Silvia Sala

En casa de un amigo normal vas a sentir vergüenza de pedir comida.

En casa de un amigo italiano, vas a sentir vergüenza de rechazarla… Y no estoy hablando de snacks, estoy hablando de pasta fatta in casa en abundancia.

 

Un amigo normal come un poco de todo.

Un amigo italiano come pasta y/o pizza todos los días.

 

Un amigo normal tiene altos y bajos en su humor, independientemente de con quien está.

Un amigo italiano va a estar siempre de buen humor cuando está con vos, simplemente porque está con un amigo. Y si por alguna razón está triste, va a decirte que «estaba algo deprimido, pero ahora que te vi, me estoy empezando a sentir mejor.»

 

Un amigo normal conoce tus secretos y los mantiene guardados, seguros, bajo llave.

Un amigo italiano conoce tus secretos y, como una madre en el medio de un almuerzo familiar, los suelta entre risas y a los cuatro vientos.

 

Un amigo normal saluda diciendo «Hola», «Hey» o «¿Qué tal?».

Un amigo italiano te da un abrazo, hace un chiste y te pone un apodo nuevo mientras trata de molestarte y hacerte reír al mismo tiempo.

 

Con un amigo normal es fácil hacer una diferencia entre amigos y familia.

Con un amigo italiano esa diferencia no existe.

 

Un amigo normal, cuando va a cocinar en un hostel, elige los ingredientes más baratos que encuentra en el mercado.

Un amigo italiano jamás repara en gastos cuando se trata de comida.

 

Si a un amigo normal le prestás algo, cualquier cosa, probablemente nunca te la devuelva.

Si a un amigo italiano le prestás algo, podés estar seguro de que te lo va a devolver.

 

Un amigo normal se convierte en amigo después de un tiempo.

Con un amigo italiano es «amistad a primera vista».

 

Con un amigo normal, pagás la mitad cuando vas a cenar o a tomar algo.

Con un amigo italiano, es siempre una carrera para ver quién se hace cargo del total de la cuenta.

 

Un amigo normal generalmente respeta las leyes de tránsito.

Un amigo italiano corre «El Gran Premio de San Marino» en todas las calles del mundo y maneja todos los autos como si fueran Ferraris.

 

Con un amigo normal, tal vez pierdas contacto con el correr de los años y las distancias.

Un amigo italiano nunca permitirá que esto suceda.

 

Un amigo normal puede ser tu amigo por un tiempo…

Un amigo italiano es para siempre.