Crédito: Gabriel Saldana

 

1. Se dice: “Nomás les encargo que le vayan pasando para atrás en doble fila… ”

 

Lo que hay que hacer:

Contorsionarse como actor del Circo Atayde sobre el pasillo del microbús para que otras cinco personas ocupen tu lugar, en un desafío frontal a las leyes de la física clásica. También puedes no hacer nada y ser un agente más del caos citadino… La decisión es tuya.

 

2. Se dice: “¿Vas a querer tus tacos con copia?”

 

Lo que hay que hacer:

Hay que hacer un análisis de la economía personal, del hambre que se tiene y de la taquería en la que estamos ubicados. Si la taquería es buena, la patria es pobre y el hambre está canija, pedir doble tortilla es imperativo. Si la taquería es más bien chafona, el hambre sigue siendo considerable y el varo no es limitante, mejor búscate unos tacos más chidos y pídelos con copia.

 

3. Se dice: “Coche negro oscuro, oríllese a la orilla… ”

 

Lo que hay que hacer:

Resignarse.

 

4. Se dice: “Viene, viene, viene, todo, todo, todo… ”

 

Lo que hay que hacer:

Aflojar cincuenta varos o mentar madres con determinación y enjundia… y buscar otro lugar para estacionarse.

 

5. Se dice: “¿Cuántas combinadas fueron?”

 

Lo que la doña de las quecas quiso decir fue:

¿Cuántas de tus quesadillas fueron con queso?

 

6. Se dice: “Espérate, se va a poner bueno… ”

 

Lo que hay que hacer:

Irse. La experiencia nos ha enseñado que esta es la reina de las promesas vacías.

 

7. Se dice: “Ya me quedan puros de papa, joven… ”

 

Lo que se responde:

“Bueeeno… muchas gracias”. Después, se baja la vista en actitud resignada y se emprende la búsqueda de una nueva bici de tacos.

 

8. Se dice: “Nos vemos abajo del reloj”.

 

Lo que hay que hacer:

Averiguar a qué estación del Metro se refiere nuestro interlocutor. Una vez hecho esto, hay que dirigirse a dicha estación y descender del metro. Esperar.

Lo que NO hay que hacer:

Salirse de la estación del Metro y preguntarle a todo el mundo por el paradero del susodicho reloj. Uno de cada dos fuereños comete este error en su primera cita de Metro. No seas ese fuereño.

 

9. Se dice: “A ver de a cómo nos toca…”

 

Lo que se responde:

“Pus a ver…” Se recomienda entrar en actitud defensiva de forma inmediata.

 

10. Se dice: “¿La cuba va a ser campechana?

 

Lo que se responde:

Indicar al joven la adecuada proporción de ingredientes que van a conformar nuestra bebida de nombre caribeño. Respuestas igualmente crípticas, pero aceptables, son: “nada más pintadita” o “micha y micha”.

 

11. Se dice: “Ahí va el diablo… ”

 

Lo que hay que hacer:

¡Quitarse!

 

12. Se dice: “¿Cuándo te toca hoy no circula?

 

Lo que hay que hacer:

Recordar si tienes o no coche, luego checar el color del engomado (o la terminación de las placas para coches de provincias lejanas), echarle un ojo al IMECA y ver si hay o no hay contingencia.

 

13. Se dice: “¿Va a ser verde o roja?”

 

Lo que hay que hacer:

Elegir el tipo de salsa que más nos guste o el tipo de gasolina que exijan las especificaciones del coche. Ojo, cuando hablamos de gasolina normalmente decimos “¡De la verde!”, ya sea para indicar que queremos gasolina sin plomo o para expresar nuestra sorpresa por lo cara que está.