Ay, ¡cuántas veces hemos soñado con tener superpoderes mágicos para cambiar el mundo! Lo cierto es que, aunque no lo creamos, todos tenemos una serie de superpoderes que utilizamos a diario y que, dependiendo de cada lugar y circunstancias, se dan unos u otros. Los almerienses no somos menos. De hecho, tenemos unos superpoderes que sólo se dan en nuestra tierra. Mira, mira:

1. Hipervelocidad bucal

Fenómeno que consiste en comernos las eses finales de todas las palabras, incluso algunas terminaciones: «ha tenío» por «ha tenido», «me he duchao» por «me he duchado», «he comío» por «he comido», etc. Esto lo acompañamos de un superenlazado de palabras, unas con otras con cierta celeridad, haciendo que el interlocutor, si es de fuera, no entienda absolutamente nada y piense que estamos conspirando contra él.

2. Lenguaje en clave

Es un lenguaje que va unido a la hipervelocidad bucal y cuyas palabras son todo un conjunto de acertijos que unidos entre sí dan como resultado toda una jerga. Algunas de estas palabras son lapachero, esturreao, cacharricos, acerico, contrimás, empercudío, espichao, follaero, rabúa, pillapelos

3. El icozador y el illozador

Ligados a los dos puntos anteriores, estos superpoderes sirven para transformar algunas palabras de tal manera que, aun siendo entendibles, acompañan a las palabras y expresiones del lenguaje en clave ya mencionado. Por ejemplo: bonico, chiquitico, pequeñico, follaíco, remediaíco… Con el illozador pasa más de lo mismo: boniquillo, chiquitillo, pequeñillo, etc. En versión femenina también: chispilla, chispitilla, mijilla, cascarilla, fritaiílla, ahogaílla… ¡Superpoderes lingüísticos cien por cien almerienses!

4. El etiquetador

Es un superpoder también ligado a la lengua que sirve para encasillar o clasificar a una persona según el grado de confianza. Así tenemos, por ejemplo: nene/a, saecio/a, zagal/a y acho/a. Este último proviene del diminutivo chacho/a y a su vez de la palabra muchacho/a.

5. Humedoxis en piel y pelo

Este superpoder consiste en tener gran capacidad para mantener en pelo y piel la constante humedad que hay en el ambiente, como consecuencia de la cercanía de la ciudad con el mar.

6. Detector de migas NO de sémola

Es un don característico de los autóctonos con el que se detecta, en milésimas de segundo, a simple vista, unas auténticas migas de sémola almerienses frente a las que NO se elaboran con sémola.

7. Evitosis

Otra capacidad, pero esta vez para excusarnos o para quedar bien cuando en realidad no vamos a cumplir nuestra promesa. Los más grandes ejemplos almerienses son: el «ya si eso te llamo», «ya si eso te pego un toque» y el «ya si eso quedamos para tomar café», que quieren decir que jamás de los jamases te va a llamar.

8. Desiertividad

Se trata de la capacidad totalmente contraria a la humedoxis en piel y pelo. Los almerienses que viven más al interior (estas zonas disponen de frontera climática que no deja el paso de la humedad) han desarrollado esta capacidad para sobrevivir a las inclemencias del tiempo de estas zonas áridas. Por lo tanto, la evolución biológica de los almerienses en estos lugares ha desarrollado este estado innato de autoprotección y supervivencia para poder subsistir en el desierto.

9. Generador de tapas almerienses

Otro don propio de los almerienses que se dedican a la hostelería y que consiste en reinventar las tradicionales tapas almerienses (chérigans, tabernero, carne con tomate, migas, etc.) en otras nuevas de la mano de la cocina más moderna, pero sin perder la esencia principal de los platos y, por supuesto, sin un coste superior. Es decir, tapas vanguardistas al mismo precio que las tradicionales e incluidas con la bebida.

10. Caosteator pluvial

Habilidad para convertir los días de lluvia en un caos total. Acostumbrados a la sequía, los días de lluvia en Almería son parecidos al Apocalipsis final de los tiempos con coches por doquier, alcantarillas atascadas que no dan abasto para evacuar, ramblas desbordadas, el río sale (que quiere decir que lleva agua, porque el río principal de Almería está seco), niños que no van al colegio…

11. Filtros anticalima en nariz y garganta

Sobre todo en los meses de verano cuando sopla el viento procedente del Sáhara y trae consigo gran cantidad de arena en el aire. Sin estos filtros, los almerienses nos hubiésemos extinguido.

12. Congelamientosis

Fenómeno que se da principalmente en las extremidades, a veces en todo el cuerpo, cuando la temperatura ambiental baja de los 19 grados.

13. Generador de fiestas

Se trata de la capacidad que tienen los almerienses para crear de algo normal una gran fiesta. ¿Que tienes trabajo nuevo? ¡Pues a celebrarlo! ¿Que te han despedido? ¡Pues a celebrarlo! ¿Que te has casado? ¡Fiesta! ¿Que te has divorciado? ¡Pues fiesta también! ¿Que has aprobado los exámenes? ¡Borrachera! ¿Que has suspendido los exámenes? ¡No hay nada que no lo arregle una noche de jarana!