Todas ellas están aún en el Diccionario de la Lengua Española (DLE) de la RAE y todas ellas tienen la marca «en desuso». Y, como verás, es una pena, porque son fantásticas y merecen volver a nuestras conversaciones.

de buena capa

De cuando las capas eran una prenda más tan normal como un abrigo y no una excentricidad que solo aceptamos en vampiros y artistas. ¿Cómo es alguien «de buena capa»? Según el DLE, alguien de buen porte. Pero eso ahora. En el siglo XVIII, dice el Diccionario de autoridades, un hombre de buena capa era un «hombre honrado, que tiene conveniencias, y está estimado por su trato y porte». Yo creo que si lo recuperamos también podemos hablar de mujeres de buena capa, ¿no?

florecer la almendrera

¿Es algo sexual?, me preguntaron las amigas a las que les presenté esta expresión. No. Es en realidad una forma muy bonita y poética de referirse a algo que a quien le florece la almendrera seguro que le hace menos ilusión: encanecer prematuramente. En el Diccionario de autoridades dicen que es expresión típica de Aragón, pero a partir de finales del XIX ya se decía en toda España. No te pongas triste por las canas. Piensa que son flores de un almendro.

pillar un cernícalo

Esto se puede explicar solo con expresiones sinónimas, porque para otra cosa no, pero para hablar de alcohol los hispanohablantes somos muy creativos. Pillar o coger un cernícalo no tiene nada que ver con ir a cazar aves. Es pillar una cogorza, una buena tajada, una curda, una turca, un buen pedo, una moña; ir como un lechuzo, como un tordo, cascado, cocido, fino, perjudicado, tropa; llevar una castaña encima, una torrija. Lo que viene siendo haberse bebido hasta el agua de los floreros, vaya.

correr una constelación

Otra bonita expresión para un significado algo menos bonito: ‘reinar una epidemia’. Correr una constelación nada tiene que ver con correr por las estrellas, sino más bien con verlas de lo mal que estás (con el tonto consuelo de que, al ser una epidemia, todo el mundo está como tú).

gastar muchos filetes

¿Volvemos a la época del trueque? ¿A cuánto equivale un filete? Dependerá de si es de ternera o cerdo o pollo, ¿no? Suponemos que aquí estos filetes no son los de carne, sino los de adorno (cuarta acepción), porque que alguien gaste muchos filetes significa simplemente que adorna la conversación con «gracias y delicadezas».

echar piernas

¿Irse corriendo? ¿Ponerse fuerte? ¿Engordar? No. Echar piernas es un poco lo que hacen los pavos reales cuando despliegan su cola ante la pava a la que quieren seducir, o más bien cómo cuentan a sus amigotes lo impresionada que quedó ella: preciarse o jactarse de galán o valiente. Seguramente la versión de la pava haría que esas piernas quedasen algo menos largas y vistosas.

herir el corazón sin romper el jubón

Aunque se me ocurren un montón de significados románticos y trágicos para esta expresión, en realidad no tiene mucho que ver con lo que dicen que han hecho echando piernas esos autoproclamados galanes a sus amigos. No es en algo de lo que jactarse: si te hieren el corazón sin romper el jubón, te ofenden con astucia y disimulo.

llegar a los anises

¿Cómo? ¿Que lo del anís es algo que hacía tu abuela pero tú no? Pues muy mal. Desde aquí reivindico el anís como brebaje digestivo y su botella como instrumento musical para cuando en la sobremesa o en Navidad te llega un arrebato artístico. Llegar a los anises es llegar en ese momento, cuando ya todos están borrachos y cantando y tú no entiendes nada. Es decir: llegar tarde.

no estar bien con sus alfileres

Suena un poco a estar algo loco o no del todo contento con uno mismo, pero una vez más las apariencias engañan. Si no estás bien con tus alfileres es que no estás de buen humor. Vaya, que igual si te hablan lo que haces con esos alfileres es clavárselos al osado interlocutor. Que no está el horno para bollos.

roerle a alguien los huesos

¿Mirar muy fijamente? ¿Hacerle una mesa gallega? ¿Estar en un escenario tipo Viven y tener que acabar royendo los huesos de tu amigo de forma literal? No: es lo que haces cuando pasa esa persona que te cae mal y cuentas un par de historias sobre ella entre dientes —pero asegurándote de que te oyen– a quien sea que esté contigo en ese momento. O, dicho de otra forma, murmurar mal. Si un día te pitan los oídos, ¡igual es que alguien está royéndote los huesos!

tener una mujer buenas barbas

Pues lejos de ser algo despectivo o de referirse al excesivo vello facial de alguna mujer, es simplemente una forma de decir que es guapa.

estar ya duro el alcacer para zampoñas

Creo que esta va a ser mi nueva respuesta favorita cuando alguien me pregunte, por ejemplo, por qué ya no duermo en hostels compartiendo habitación con 20 personas o por qué hace ya unos años que no piso el camping de un festival de música: está ya duro el alcacer para zampoñas, amigos. O, lo que es lo mismo, ya no tengo edad para eso. Puede usarse también simplemente para decir que no es el momento adecuado de hacer algo. ¿Le pregunto a mamá si me da dinero? Mejor ahora no, está duro el alcacer para zampoñas. Quizá no esté bien con sus alfileres…

¿está parida la gata?

Una pregunta pasivo-agresiva con fondo ecológico. La pregunta se hace cuando hay varias luces encendidas en una habitación (y creemos que varias sobran). ¿Qué tiene que ver una gata parida con todo esto? Pues que todas esas luces son como ojos de gatos que brillan en la oscuridad. Y si hay muchas igual es que hay gatitos.