Foto: Emilio

1. Al mes de agosto

El gran miedo de la gente de la tercera edad. “Pasé agosto” es la ya clásica declaración triunfal de llegar a septiembre. Una exclamación al fin de la agonía del frío invierno. Un triunfo de que lo peor ya pasó para nuestros viejitos.

2. A los familiares de políticos

Impunes ante la ley. Atropellos bajo la influencia del alcohol, asesinatos, escándalos de corrupción y uso de influencia familiar para conseguir créditos millonarios, entre otros. Son de la cofradía que controla el país, despiadados, y la ley son sus papis.

3. A que Argentina nos gane una final de fútbol

Nos podrán ganar siempre, pero en las finales es otra cosa. ¡Bicampeones! Difícil imaginar un escenario más triste que haber perdido las finales con ellos. ¡Escalofrío!

4. A los sismos y sus efectos colaterales

Más que el desastre natural en sí, lo que tememos son las instrucciones entregadas por el Gobierno. A la ONEMI no le cree nadie. Si nos dicen ir a las colinas, la gente duda. Pero si nos indican quedarnos quietos, el pánico nos invade.

5. A los carabineros

Amados, odiados e incorruptibles. No importa tu estatus, si depende de ellos, te van a sancionar. ¿Estás tomando en la calle? ¿Estás manejando bajo la influencia del alcohol? ¿Estás cometiendo desorden público? Entonces, el color verde es lo que temerás.

6. Al 18 de Septiembre

No extraña que se llenen los gimnasios después de esta fecha. La carga moral es grande. Exceso de asados, terremotos, anticuchos y fiesta obliga a la tropa de arrepentidos a arrastrarse en busca del anhelado y lejano verano sin polera. El 18 es peligro puro.

7. A La Haya

Lo que comenzó como un dolor de cabeza, ahora se ha vuelto serio. El Tribunal Internacional de Justicia de la ONU ha recibido históricas disputas territoriales de Perú y Bolivia. Hasta ahora han fallado a favor de los vecinos, y La Haya ya comienza a ser sinónimo de injusticia y animosidad.

8. A la falta de hielo

Son las 2 a.m. de un sábado en la noche. Puede haber música, trago, la persona que te gusta, todo. Pero si no hay hielo la fiesta está fallando. Nadie quiere una piscola caliente, nadie. Tal vez la termines tomando igual, pero raja e curao y nunca sobrio.

9. A estudiar en la universidad

Dicen que estudiar permite la movilidad social. En Chile es debatible. Con universidades que son solo negocio, carreras sin campo laboral y aranceles excesivamente caros, estudiar es un privilegio o bien una gran deuda que te acompañará por largos años.

10. A la araña de rincón

En Chile, el animal más temido es la temida araña de rincón, rápida, pequeña y letal. Se encuentra en la mayoría de nuestros hogares, pero su carácter pasivo las hace desapercibidas ¡Ojo con la ropa! ¡Detrás de cuadros y libros! Se suelen esconder ahí.

11. A la jubilación

Tras una vida de esfuerzo y trabajo, lo normal sería ansiar el retiro y poder descansar. No en Chile, no con el sistema actual de las AFP. Lo mísero de las pensiones obligan a la tercera edad a seguir trabajando, postergando el ansiado y merecido retiro.

12. A la falta de pan

Dale pan a un chileno y tendrás a un hombre feliz. Quítaselo y le darás miseria. Despojándolo de su desayuno, choripanes, pan con palta y hasta la gloria de restregar las sobras de cada plato ¡Una tragedia!

13. A las reincidencias políticas

Primero fue el fiasco de la reelección de Bachelet, ahora suena Piñera y Lagos. Dicen que más vale diablo conocido que por conocer, pero lo cierto es que nadie está tranquilo con el futuro que se avecina.

14. A encontrarnos con Brasil en el mundial de fútbol

Podremos estar en nuestro mejor momento futbolístico, pero los brasileros son especialistas en arruinarnos la fiesta. Nos han eliminado en los últimos tres mundiales, pero tranquilos, dicen que la cuarta es la vencida.