1. ¿Que Oaxaca está rodeada de montañas super verdes y de vistas que te quitan el aliento? Mmmm, a tus hijos les va a dar vértigo…

Crédito: Laura Bernhein

2. ¿Flores frescas todo el año? ¿Acaso no saben los oaxaqueños que existen infinitas variedades de flores de plástico?

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3. ¿Fuegos artificiales una noche cualquiera en el medio de la ciudad? No gracias, ya se sabe que los niños detestan los momentos mágicos.

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4. ¡Y hay esqueletos por todas partes! Tus hijos van a pasarse el día llorando del terror…

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5. ¿¡Y estos gigantes!? Ahora sí, definitivamente, tus hijos van a tener pesadillas por meses.

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6. La gente de Oaxaca es demasiado simpática para ti… Ustedes viajan para ver monumentos y edificios, no para andar sonriéndole a nadie, ¡y menos a otros niños!

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7. Las campanadas de la Iglesia de Santo Domingo van a asustarlos, mejor mantenerse bien lejos…

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8. ¿Y la Biblioteca Infantil, donde todos los días hay un bibliotecario que cuenta cuentos y donde hay cientos de libros y juguetes, además de muchísimos eventos? No gracias, tus niños pueden aprender todo lo que necesitan de la tele…

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9. No entiendes por qué las paredes están pintadas de tantos colores. Ni que Oaxaca fuera el mismísimo arco iris… Tanto estímulo visual enloquecerá a tus angelitos.

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10. ¿Comer elotes mientras pasean por calles de adoquines, rodeados por edificios de arquitectura colonial y bajo un cielo de mil colores? No gracias, no crees que sea lo suficientemente especial…

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11. Esa gente bailando toda la noche con vestimentas coloridas y música alegre…¿Dónde se ha visto? No, tus hijos necesitan irse a dormir temprano y en el más absoluto silencio.

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12. No encuentras nada especial en ir a ver las cascadas petrificadas de Hierve el Agua…Después de todo, son las únicas en su tipo en toda América y no crees que tus hijos tengan nada que aprender de semejante lugar…

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13. Detenerse a comprar frutas frescas a la orilla de la carretera… ¡No gracias! Los plátanos del super son mucho mejores.

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14. Lo peor de todo es que tus hijos van a ser tan pero tan felices en Oaxaca que van a pedirte una y otra vez regresar. Y la verdad es que, después de los maravillosos momentos que habrán disfrutado en familia, ¡tú tampoco verás la hora de volver! ¡Viva Oaxaca!

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