1. Viaja siempre en temporada baja.

Olvídate de fechas festivas como Navidades, Semana Santa y verano y verás cómo se reducen tus gastos.

2. Regatea. Siempre.

Si el país lo permite, regatea. Siempre, sea para lo sea. Conseguirás ahorrar unos buenos euros. Eso sí, jamás llegues al límite en el que la otra parte pierda dinero.

3. Compra en el supermercado

Aliméntate como si fueses un local y en pocos días verás cómo tu presupuesto empieza a aumentar.

4. Muévete en transporte público.

“Donde fueres, haz lo que vieres”. Ya sabes, si toca recorrer la ciudad en un tuk tuk y así ahorrar unas monedas, tómatelo como una nueva experiencia ¡Y disfruta!.

5. Encuentra las entradas más económicas.

Que entrar en el Louvre sea caro no significa que no debas entrar. Busca información sobre los destinos, seguro que te llevarás más de una sorpresa encontrando días de entrada gratuita o descuentos según la época del año.

6. Olvídate del alojamiento tradicional.

Muchas veces no hay que anclarse en las tradiciones. ¿Aún no conoces Couchsurfing o el intercambio de casas?

7. Viaja con seguro de viaje.

Nunca pasa nada, hasta que pasa. Y si no que le pregunten al que viajaba sin seguro cuando tuvieron que operarle de apendicitis en Estados Unidos y la factura superaba los 20.000 dólares…

8. Abrazo al Slow Travel.

Contra más lento viajes, menos gastaras y por lo tanto, más ahorrarás. Aparte, este tipo de viaje no suena mal para nada, ¿verdad?

9. Viaja por la noche.

Ya sabemos que no es lo más cómodo, pero si lo pones en práctica ahorrarás noches de hotel y la verdad es que hay muchos trenes y autobuses que tienen asientos que son una verdadera gozada.

10. Apúntate a la moda de dormir en el aeropuerto.

¿Vuelas a primera hora de la mañana? Ahórrate una noche de hotel y duerme en el aeropuerto. Incluso hay una web en la que te informan de los mejores lugares para dormir..

11. Comparte gastos en el transporte

A veces no hay más opción que coger un transporte más caro, como un taxi, para llegar a según qué lugares. En estos casos, intenta compartirlo con más viajeros. Seguro que también estarán encantados de ahorrarse unos euros.

12. Informáte sobre los bonos de transporte

No es lo mismo comprar un billete sencillo de metro que hacerse con un bono de diez. Infórmate de todas las posibilidades, seguro que hay alguna que se adapte a lo que buscas.

13. Anda, anda y cuando estés cansado…sigue andando.

Esta es sin duda la manera más económica de desplazarse y también la mejor para conocer la ciudad como un verdadero local.

14. Consigue tarjetas SIM locales o usa el WIFI.

Nos vamos de viaje para desconectar y cuando estamos en el paraíso, estamos deseando tener conexión para compartirlo en nuestras redes sociales. Así somos. Pero ten cuidado, compartir una simple foto utilizando el roaming puede ser la peor de tus pesadillas. Apúntate a las SIM locales o tira de wifi, no te arrepentirás.

15. Trabaja mientras viajas.

Puede que no te lo hubieses planteado pero existen incluso webs como Workaway donde familias dan alojamiento y comida a cambio de que les ayudes con labores en su casa. ¿Mola la idea, verdad?
Crédito imagen de portada: The Urban Scot