Foto: Sarah Penge

1.

¿Una cita a ciegas? Nada de rosas en el ojal ni prosaicas descripciones físicas, pídeme que te reconozca por el libro que estás leyendo.

2.

Llevarme a un café-librería es un acierto seguro, pero por qué no arriesgar y arrastrame a una vetusta biblioteca, una librería temática o un museo sobre los libros perdidos (¡Sí, inventarte un museo que no existe hará que te pida en matrimonio!).

3.

No intentes impresionarme diciendo que a ti también te gusta leer. Los lectores nos reconocemos entre nosotros y sabré al instante si tú eres un impostor.

4.

Pero háblame de libros. Durante horas. Pregúntame por mis lecturas favoritas. Recomiéndame libros. Lee los libros que te recomiendo. Discute apasionadamente conmigo si es mejor Hemingway o Faulkner, Austen o Brönte, Mailer o Kerouac.

5.

Ven siempre a nuestras citas con libros en la mano. Uno para ti y otro para mí. Yo haré lo mismo.

6.

Déjame notas de amor entre las páginas de los libros. No me importa si las firmas como tú mismo o como uno de los personajes de la novela que estoy leyendo. ¡Hasta podéis establecer conversaciones entre vosotros!

7.

¡No me digas que me parezco a ninguna actriz, ni modelo ni cantante -y además sé que estás mintiendo-! Sé más original y dime que te recuerdo a la protagonista del libro que estás leyendo (e intenta que sea una protagonista guay, claro).

8.

¿Que hoy es San Valentín? ¿A quién podría importarle? Asegúrame que el Día del Libro te parece el día más romántico del año. Y el 23 de abril, celébralo conmigo por todo lo alto.

9.

¿Cena en tu casa? Cocíname una de esas recetas del libro de recetas de los Tolstoi o del blog Paper and Salt.

10.

Está muy bien que limpies, pongas el mantel bueno, y selecciones tu mejor disco, pero solo me voy a fijar en esa estantería enorme que tienes en el salón. Si quieres enamorarme, asegúrate de que no quepa un solo libro más. Y coloca los ejemplares que yo te he regalado en primera línea.

11.

No me compres una flor, joyas, o ropa por mi cumpleaños; regálame un libro (aunque puedes optar por las cuatro cosas si tienes dudas).

12.

Déjame tu libro favorito. Ese que te dedicó el autor y al que duermes abrazado todas las noches. Sabré valorarlo.

13.

Regálame tu libro favorito, ese que te dedicó el autor. Ningún anillo de compromiso me conmoverá más que eso. Sabré que crees firmemente en el futuro de nuestra relación.

14.

No me interrumpas con cuestiones mundanas si estoy muy enfrascada en la lectura. No te enfades si no soy capaz de apagar la luz por la noche. No te molestes si te confieso que este sábado prefiero quedarme en casa leyendo a salir contigo. Prometo compensarte con las mismas condiciones.

15.

Lee. Lee. Lee. No hay nada más sexy.