1. Es un museo al aire libre.

Pasear por Roma es como hacerlo por un museo al aire libre, donde a cada paso encontrarás un pedazo de historia.

 

2. La comida.

¿Realmente tenemos que explicar algo sobre la pasta fresca, la  pizza o las celestiales bruschettas romanas?  

Crédito: Tom Purves

 

3. Pasear en scooter.

Esto es algo que no suele hacer mucha gente en su primer viaje a Roma y debemos decir que es una experiencia que no olvidaremos jamás. Es muy divertida y razón más que suficiente para empezar a planear tu próximo viaje a Roma.

Crédito: Nika Vee

 

4. Su gente.

Dicen de los romanos que son los italianos más atentos. Mezclarte con la gente local para descubrir los “secretos” de Roma es la mejor manera de volver a disfrutar de la ciudad.

 

5. El Trastévere.

¡No hay ningún barrio más encantador en todo el mundo!

Crédito: _Pek_

 

6. El aperitivi.

No hay nada que te levante más el ánimo que un buen aperitivi con una copa de spritz en la mano.

 

7. Volver a tirar la moneda a la Fontana di Trevi.

Si estuviste y tiraste la moneda, esa es la razón por la que has vuelto. Así que, ¿tendrás que volver a lanzar otra, ¿no?

 

8. Las iglesias.

Da igual si eres ateo o no, pero por muchas que hayas visto, en Roma hasta las fachadas más austeras esconden tesoros increíbles.

9. El café.

No hay día en el que no recuerdes ese oro líquido que tomabas en cualquier terraza de Roma. Ese ristretto que nada tiene que ver con las cápsulas de nespresso ahora tan de moda. Desde que lo probaste, ninguna sobremesa ha vuelto a ser igual.

 

10. Los mercados.

Te gusten o no las compras, en Roma es de acción obligada pasear por alguno de sus mercados, para saborear un poco de color local.

Crédito: Dennis Jarvis

 

11. El Vaticano y la Capilla Sixtina.

Puede que en tu primer viaje ya estuvieses, pero es de esos lugares que merecen una visita. Hay obras de arte de las que jamás podrías cansarte.

 

12. Necrópolis Vaticana y tumba de San Pedro.

Poca gente hace esta visita en Roma y, para nosotros, es una de las más recomendables. Motivo suficiente que justifica volver a Roma sin lugar a dudas.

 

13. Pasear por el Foro Romano.

Junto al Coliseo fue el centro de la vida pública de la Roma antigua. No volver a un lugar como éste, donde la historia está presente a cada paso sería un pecado mortal.

 

14. Sus helados.

Y es que no hay mejor acompañante en Roma que un helado.

Crédito: Aaron Logan

 

15. ¿Hemos hablado ya de la comida?

En Roma nunca se hablará suficiente de comida. Aquí la gastronomía se vuelve arte y va mucho más allá que una necesidad del organismo. ¡La comida es una religión! 

Crédito: fabulousfabs