1. Las calles huelen a bloqueador y bronceador, ¡turistas everywhere!

2. Bermudas y chanclas con calcetines largos hacen su aparición.

3. Las playas de Acapulco y Veracruz tienen más gente que granos de arena.

4. Si vives en el norte, te vuelves nocturno. Salir de día con el solazo es una verdadera locura.

5. Se escucha mucho wiri-wiri en inglés por todos lados.

6. Comienzas a recibir mensajes de amigos que hacía mucho no te escribían. ¡Qué raro! ¿Será que se acuerdan que tienes casa con alberca?

7. Si tu ciudad no tiene playa, notarás que hay menos gente de lo normal. Si vives en la playa… ¡Uff! Tráfico y multitudes por doquier.

8. Niños en calzones mojándose en todas las fuentes de la ciudad.

9. ¿Eres güero? Es hora de recordarle a todos que eres mexicano para no estar pagando precios de turista. ¡Chingá, que soy de Xicotepec wey!

10. ¿Love is in the air? ¡Ay nanita! Este calor nos pone bien cachondos.

11. Tu mamá ya está poniendo en cajas las pijamas de franela y las chamarras.

12. ¿Será que estás más moreno o es que no recordabas lo que era el sol por estar en exámenes finales, con la tesis o encerrado en la oficina?

13. ¡Abunda la sed (de la mala)! Tu refrigerador le abre paso a las chelas y al clamato, no porque seas alcohólico, es culpa del Julio regalado y la ofertas del OXXO.

14. Comienzas a lamentarte por no haber comprado ese asador de carne que estaba en oferta hace unos meses. ¡Que alguien saque la fiesta!

15. Las redes sociales empiezan a inundarse de fotos de las increíbles playas y paisajes que tiene México. BODAS, BODAS, BODAS.