1. Ante todo, el riesgo de conocer gente extremadamente simpática en Uruguay es altísimo… Puede suceder que le preguntes a un uruguayo por direcciones para llegar a un sitio y que termines siendo invitado a su próxima cena familiar. ¡Cuidado!

 

2. ¿Un carnaval que dura desde el 1 de febrero y sigue hasta mediados de marzo? ¿Lleno de música, de murgas, de bailes y de la gran sabiduría de la tradición popular? No no, ¡vas a sufrir un shock de diversión, tanta fiesta va a matarte!

 

3. El ritmo y la buena onda de los uruguayos te hará demorar demasiado… Es de sentido común que nadie querrá ser interrumpido en el medio de un viaje por alguien con ganas de conversar, de compartir historias y de conocerte. Y hasta puede ser que te conviden con un mate, ¡qué miedo!

 

4. Te han dicho que la comida uruguaya es excelente y que las cenas empiezan con el aperitivo de la tarde y terminan con la sobremesa, pasando la medianoche. ¿Y si te acostumbrás tanto a esta buena vida que cuando volvés a tu casa tus cenas te hacen llorar de tristeza?

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5. Otro gran peligro es esa delicia de merengue y durazno a la que llaman Postre Chajá: En cuanto lo pruebes, vas a querer comerlo con cada comida, ¡no digas que no te avisé!

 

6. Si vas a Montevideo vas a encontrarte con la rambla más animada y linda del mundo. Pero a vos tanto relax junto te hace sospechar…¡que la vida real no es así!

 

7. Además, temés que Montevideo sea una ciudad demasiado gris…

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8. Y que la arquitectura no sea para nada interesante.

 

9. ¿Una ciudad capital cosmopolita y rebosante de cultura, pero con un estilo de vida tan relajado? No no, ¡suena demasiado bueno para ser real!

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10. ¿Y Punta del Este? Sus playas son sensacionales y su ambiente está al nivel de los mejores balnearios del mundo, pero te lo advierto: ¡Sus atardeceres son tan espectaculares que vas a volverte super adicto a ellos!

 

11. Además, en Punta no hay nada lo suficientemente artístico para tu gusto…

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12. Dicen que en Cabo Polonio, ese pueblito hippie sin energía eléctrica, lo único importante es el tiempo compartido con los demás, disfrutando y descansando en una playa paradisíaca. Pero… ¿¡cómo harás para vivir sin Facebook por unos días!?

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13. ¿Un pueblo perdido de pescadores que se convirtió en balneario? No, si no querés olvidarte para siempre de lo que es vivir el ritmo acelerado de las grandes ciudades, ¡ni vayas a Punta del Diablo!

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14. Viajar al pasado recorriendo las callecitas de Colonia del Sacramento suena interesante, pero… ¿no hay un paseo realmente mágico y encantador para hacer?

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15. Relajarte un poquito está bien, pero temes que si visitas las termas de Salto vas a olvidarte para siempre lo que es el estrés ¡y eso te asusta mucho!

 

16. Explorar las sierras de Minas puede hacerte olvidar de tus problemas y preocupaciones por un rato…¡No, mejor enfocarse en las cosas importantes de la vida!

 

17. Te lo advierto, si no quieres enamorarte perdidamente de Uruguay, de su gente y de sus tradiciones, ¡ni vayas! Una vez que pones el pie en nuestro país, ¡serás su fan para toda la vida!