Foto: Leo Hidalgo

1. Te han alargado alguna vez.

En Andalucía el vocabulario se hace muy peculiar y Málaga no puede ser una excepción. Majarón (chiflado), estar aliquindoy (atento) o guarnío (cansado) son algunas de esas palabras, pero también la expresión una pechá (un montón) o alargar (llevar) a alguien a algún sitio.

2. Alguien grita ¡El biznagueroooooo! y sabes de qué va la historia.

Sabes qué es una biznaga o un biznaguero y, por supuesto, has visto el gran vídeo del biznaguero en la Feria de Málaga.

3. Para ti pedir un café es un arte.

Si sabes qué tipo de café es un solo, un largo, un mitad, un corto, una sombra o un manchado, eres malagueño puro. Málaga es de las ciudades donde pedir un café se puede convertir en toda una odisea. Eso sí, también valen las cantidades clásicas: mucho café con poca leche o viceversa.

4. Tienes muy claro que el terral viene de África.

Tienes muy claro que el terral es mucho más que el nombre de la última gira de Pablo Alborán. Es un viento que, habitualmente, llega durante 3 o 5 días seguidos a la costa malagueña. Eleva la temperatura y hace que la supervivencia de dificulte hasta límites insospechados. Si eres malagueño dirás que al ser caluroso y seco llega de África y es sólo de verano, pero eso no es así: se origina, generalmente, en el interior de la propia provincia y es más habitual en invierno, aunque entonces trae más frío.

5. Cuando sales de Málaga nadie entiende tu desayuno.

En Málaga puedes pedirte para desayunar un pitufo y una nube. Así de simple. Y de bonito. Lo mejor es que el camarero sabe lo que quieres y te trae un pequeño trozo de pan (relleno de lo que quieras, el mixto con jamón cocido y queso es un clásico) y un vaso de leche con un chorreón de café. Ni que fueras Gargamel.

6. Sabes qué es un campero y los has probado todos.

Amas los camperos, esos bocatas clásicos hechos con pan redondo y que pueden llevar prácticamente cualquier cosa, aunque el más habitual sea el de pollo o el mixto. También sabes que los mejores los sirven en el Mafalda, el Valdi o el ya desaparecido California, pero camperos hay por toda Málaga.

7. Tu plato veraniego favorito son los espetos de sardinas.

Y aunque la tradición diga que se deben tomar en los meses sin erre (de mayo a agosto) a ti te da igual y tomas espetos durante todo el año.

8. Tus barbacoas en la playa son moragas.

Carne, verduras e incluso pescado (para los que se lo curran más) y bebidas varias componen las fiestas nocturnas playeras.

9. Te has mojado los pies en San Juan… y también te los has quemado un poco.

Dicen que el agua purifica y el fuego quema lo malo. Por eso, cada medianoche del 23 junio, los malagueños nos mojamos los pies en una gran moraga conjunta por toda la costa y quemamos los júas en la playa.

10. Echas siempre la culpa a Sevilla.

Si nunca has escuchado a alguien echar la culpa de prácticamente cualquier cosa a Sevilla y los sevillanos, no eres ni vives en Málaga. Ya sea el retraso de las obras del Metro, un chaparrón en verano o, realmente, cualquier cosa.

11. El Málaga es más que un equipo de fútbol.

Sabes que la Rosaleda no es un lugar lleno de rosales y que ‘la Bombonera’ no es un recipiente de bombones. El Málaga CF está en tu corazón y has cantado su himno muchas veces.

12. Sabes evitar la ola del Melillero.

Sabes que en algunos momentos debes quitar tu toalla y tus cosas si estás cerca de la orilla en la playa: a cierta hora, cada tarde, la salida del melillero crea una ola que sube unos cuantos metros más de la cuenta y, si estás desprevenido, te empapa todo. Toalla y móvil incluidos.

13. Te manejas por el centro sin conocer el nombre de las calles.

Tienes claro que Larios no es una marca de ginebra, si no la principal calle del centro y sabes que la manquita es la catedral de la ciudad (a la que le falta una de sus dos torres). Y probablemente no tengas ni idea por qué hay un obelisco en medio de la Plaza de la Merced, el lugar donde antiguamente se hacía botellón. El centro es el corazón de la ciudad y donde ocurre el 90 por ciento de los eventos. O más.

14. Conoces bien la diferencia entre El Pimpi y El Pimpi Florida, pero no te acuerdas de aquella noche…

Sabes que Quitapenas es una bodega, la Casa del Guardia otra y que El Pimpi es la bodega de las bodegas. También que El Pimpi Florida es ese sitio del que es imposible salir totalmente sobrio.

15. Los Baños del Carmen te gustan así.

Siempre has visto los Baños del Carmen en el mismo estado que quieres que siempre tenga: semiderruidos pero con un encanto especial. Y también crees que nunca se remodelará porque es uno de esos proyectos que nunca terminará de hacerse realidad.

16. Sabes qué son las Jábegas.

Sabes lo que es una jábega porque hay un alto porcentaje de malagueñismo en tu sangre. Estas barcas de origen fenicio son una de las herencias del paso de este pueblo por Málaga entre los siglos VIII y VI antes de Cristo. Todas tienen unos ojos que también le pusieron los fenicios en honor al Dios egipcio Horus, que así protegía su navegación.

17. Tienes dificultades para ubicar los 103 pueblos de la provincia.

Es más, te acabas de enterar de que hay 103 pueblos en la provincia, señal de que eres de Málaga capital. No sabes dónde están exactamente Igualeja, Salares, Sierra de Yeguas o Algatocín, y te cuesta ubicarlos incluso en sus comarcas. Además, confundes municipios de la Axarquía con los de Guadalteba, Nororma o la Serranía de Ronda.