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17 señales de que has dominado el arte de ser Godínez

México
by Montse Aguilar 23 Mar 2016

1. Siempre tienes listo tu uniforme.

Porque usas uniforme… como en la primaria. Y sabes que en caso de llevar algo fuera del reglamento podrías ser mandado de regreso a tu casa. ¡Sólo faltaría que le hablaran a tu mamá para que fuera por ti!

 

2. Sabes que si tienes que llevar la fiesta en paz con alguien… ¡es con la de recepción!

Por más indefensa que se vea la recepcionista de tu chamba, es la que mejor sabe de qué pie cojeas. Ella se acuerda de los días que llegaste a checar y te fuiste a desayunar, de esas ocasiones en las que se te hizo temprano para salir y de cuando se te olvidó que existe un código de vestimenta.

 

3. Sabes a quién acudir por el chisme del momento.

¡Obviamente con la señora de la limpieza! Porque ni el jefe sabe tanto del merequetengue de cada grupito. Quién va a renunciar, a quién le pusieron el cuerno, la nueva parejita de la oficina, quién se casó, quién se enfermó, quién está embarazada… ¡Tú pregúntale a Martita! Ella lo sabe todo, aunque a veces peca de teléfono descompuesto.

 

4. Eres envidiado u odiado algún compañero de tu oficina.

Que seguramente es más feo o tonto que tú. Ni modo… ¡las cosas como son!

 

5. Ya sabes lo que significan MSI, SAP y SAT.

 

6. Has visto surgir el amor Godín.

Nada más romántico que ver cómo el amor florece entre cubículos contiguos o como el de mensajería le tira el perro incesantemente a la de recepción.

 

7. El identificador de huellas de la entrada se ha convertido en tu peor pesadilla.

Y es tu mejor incentivo para vencer el sueño cada mañana. Y cuidadito se te ocurra poner el dedo un segundo antes a la hora de la salida…   

 

8. Eres el orgulloso poseedor de un correo de la empresa.

Y muy probablemente tu dirección son las iniciales de tu nombre, ¡a que si!

 

9. Conoces el conflicto detrás del viernes casual.

¿Qué pantalones y zapatos que vas a poner? Eso de ir a la chamba en tenis y jeans se nunca deja de sentirse raro.

 

10. Aprecias las cosas en tamaños inusuales.

Como los viernes cortos y los fines de semana largos… dos de tus más grandes placeres en la vida.

 

11. Cuentas con tus chefs de confianza…  

Los señores que atienden los puestos de garnachas de los alrededores de tu oficina ya se saben tu nombre y a qué hora bajas a comer. Si eres buen cliente, seguro hasta te guardan un poquito de tu guisado favorito.

 

12. Aunque siempre puedes ser el Godín de los tuppers.  

Sí, puede ser que prepares tu propio lunch la noche anterior o muy temprano por la mañana. Si este es tu caso, seguramente llevas la comida en tuppers, los cuales son de colores y tamaños varios. Hay que cuidar las porciones, ¿no?

 

13. Conoces el lado bueno de las celebraciones de cumpleaños en la oficina.

Que se resume en dos cosas: atascarse de pastel e incomodar al cumpleañero preguntándole su edad. Pura sana convivencia.

 

14. Eres un excelente administrador de tu propio tiempo.

Como tienes que estar metido en tu oficina diez horas, pasas la mitad del día en Facebook, Matador o Twitter para matar el tiempo. Claro que en otras ocasiones hasta te llevas tarea a casa de tantos pendientes que tienes.

 

15. Te preguntan constantemente si eres feliz en tu trabajo.

Y aunque seguro recuerdas más los momentos dolorosos, siempre contestas que sí con una sonrisa de estreñido.

 

16. Seguramente estás leyendo este artículo en la oficina.

Y si no, mañana llegarás a comentarlo con todos a primera hora.

 

17. Disfrutes o no tu empleo Godín, sabes que eres tan importante para el país como el cilantro en los tacos al pastor.

Así que porta tu gafete con orgullo y carga tu lonchera con seguridad. 

 

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