Foto: Luis Hernandez – D2k6.es

1. «Vete a freír espárragos.»

Vete, desaparece de mi vista. Podemos mandarte a freír espárragos, directamente al cuerno o a la mierda, y a muchos otros lugares que no deberías repetir si hay niños delante.

2. «Estoy hasta los huevos/las narices/el moño/…»

¡Suficiente, hasta aquí hemos llegado! Estoy harta y no voy a aguantar mucho más, así que si eres la causa de mi enervamiento, mejor vete alejándote.

3. «Me cago en…»

¿Cómo reaccionamos cuando nos enfadamos? Nuestro principal recurso es el de defecar, figuradamente, en la causa de nuestro enfado… o en cosas que nada tienen que ver. Podemos cagarnos en tu madre, ser más específicos cagándonos en la madre que te parió, en tus muertos, en la mar, y en casi cualquier cosa que se nos ocurra.

4. «¡Que te parta un rayo!»

Tienes suerte de que seamos simples muggles.

5. «Estoy que echo chispas.»

Estoy a punto de explotar, así que mejor no te acerques demasiado.

6. «No me busques que me encuentras…»

¡Es que estás prácticamente buscando pelea!

7. «Estoy de una mala uva/leche/hostia…»

Todos estos alimentos en su peor estado para expresar que estoy de mal humor. De muy mal humor. Desaparece cuanto antes.

8. «¿Tú eres tonto o…?»

Aquí hay tantas combinaciones como tu ingenio te permita crear. Algunas de las clásicas: ¿Eres tonto o peinas calvo? ¿Eres tonto o comes mierda? ¿Eres tonto o barres playas? La idea, por supuesto, es que la persona sobre la que estás descargando tu ira nunca gane.

9. «Eres más lento que el caballo del malo.»

¡Date prisa!

10. «Más tonto y no naces.»

No habrías encontrado el camino de salida, así de tonto eres.

11. «Me estoy calentando…»

Ten cuidado. No quieres estar delante para ver qué pasa cuando explote.

12. «No te metas donde no te llaman.»

¿Quién te ha dado vela en este entierro? ¡No es asunto tuyo y nadie te ha pedido opinión!

13. «No está el horno para bollos.»

No es el mejor momento para preguntar si te puedo dejar el coche o confesar que me rompiste el portátil.

14. «Te voy a bajar los humos.»

Ya no irás por ahí tan orgulloso y lleno de ti mismo.

15. «Me estás buscando las cosquillas.»

Y no, reír no será lo que haga cuando las encuentres.

16. «Te voy a cantar las cuarenta.»

Lárgate de aquí, creo que no vas a querer escuchar la melodía…

17. «Te voy a poner los puntos sobre las íes.»

Seamos muy claros. No vas a poder decir que creíste que no me importaba que llegaras tarde.

18. «Qué morro tienes…»

Un morro que te lo pisas, siempre pidiendo favores y nunca haciendo nada por el resto de la gente.