1. Qué le verán de atractivo a la Puerta de Alcalá… Pfff, vaya puerta, que ni se abre ni se cierra y encima los coches la bordean para pasar. Quizás, como es del siglo XVIII, ya no funciona…

2. Ni loco vas al Parque del Retiro, donde hay una estatua al Ángel caído (¡si! el demonio) y un estanque donde se puede ir en barca (y caerse también, claro). Te da mala espina. Además, ya no está de moda andar en barca.

3. Ni siquiera la gran cantidad de músicos y artistas al aire libre podrá hacerte cambiar de opinión…

4. No puedes negar que los churros son deliciosos -más si están acompañados de chocolate-, pero son muy calóricos y te estropean la figura.

Imagen tomada en la Chocolatería San Ginés. Crédito: Rodolfo Contreras

5. Seguro que no te interesará ni un poco la Plaza Mayor, tan llena de pórticos como de historia y de leyendas.

6. Ni la Puerta del Sol: tú no comprendes por qué tanta alharaca con el Oso y el Madroño, el reloj de las campanadas de Nocheviaja o el km 0 desde donde comienzan todas las carreteras radiales españolas. Puro tourist-trap.

7. Cuidado con ir a Plaza España. Entre tanto monumento a Cervantes y al Quijote, y su ubicación estratégica cerca de Sol y de la Gran Vía…  quizás te “pierdas” todo un día de viaje en este lugar, sin pasar por ningún otro sitio.

8. Por otro lado, si quisieras ver templos egipcios te irías a Egipto. No estás para tonteras como ver los atardeceres más bonitos de la capital española en el Templo de Debod.

9. ¿Cómo va a haber arte en los andenes del metro? Tú no apoyas al vandalismo, y te parece increíble que afamados pintores y grafiteros se tomen el tiempo para llenar de colores a este submundo.

10. ¿Comer en antiguos mercados municipales renovados en vez de en restaurantes? Ni la oferta inmensa ni los productos de excelente calidad podrán convencerte de que la experiencia vale.

Mercado de San Antón – Crédito: Rodolfo Contreras

11. La Plaza de toros de Las Ventas será la plaza más famosa del mundo, pero a ti no te interesan los clichés turísticos… Ni siquiera si allí tienen lugar fabulosos conciertos de música.

12. Si el Parque de El Capricho -con sus palacetes, fuentes y templetes- sigue siendo una de las “joyas” madrileñas desconocidas incluso por muchos locales, por algo será, ¿no? Por qué querrías ir a este paraíso natural dentro de la urbe…

13. Y hablando de naturaleza, ¿a quién se le ocurre poner los jardines “Campo del Moro” detrás del Palacio Real, si solo se ven las traseras del edificio? Además, no te gustará ni un poco cruzarte con tantos pavos reales… son como gallinas pero con algunos colores más.

14. Ya tuviste suficiente con tu visita a Buckingham Palace. El desbarajuste generado por 400 personas y 100 caballos desfilando al mismo tiempo con trajes de la época para el cambio de Guardia no te llama la atención.

15. Te harás demasiado lío visitando el Paseo del Arte… Incluye al Museo del Prado, el Thyssen-Bornemisza, el Reina Sofía y el Caixa Forum, lo que lo hace uno de los lugares con más arte por metro cuadrado del mundo. ¿Quién quiere tanto?

Caixa Forum – Crédito: Rodolfo Contreras

16. Tampoco estás para levantarte temprano en domingo e ir al Rastro. Encontrar tesoros de otros siglos dentro de este mar de gente (madrileños Y turistas) no te suena a buen plan.

17. Escuchaste que al Madrid Río lo llaman la arteria verde, con más de 30 kilómetros para andar o ir en bici. Pero tú no estás entrenando para las olimpiadas ni mucho menos, ¿para qué ir entonces?

18. Tú no vas a un lugar para interactuar con los locales y sus tradiciones… No sea que la hospitalidad de los madrileños, con sus cocidos, sus rosquillas y sus vinos, te tiente a quedarte. Después de todo, sabes que vestirte de chulapo o chulapa en las Fiestas de San Isidro no combina contigo.