1.

De niño jugaste cada domingo y fiestas de guardar en el Malecón, o de perdida te llevaron a los Viveros y al Parque Cri-Cri.

2.

Si de gordas se trata, tú eres todo un experto: blancas, negras, mixtas o de dulce. Eso sí, con su toque particular de mole, frijoles, queso o con la salsa de tu preferencia. Y si de picadas se trata… de tomate, ranchera, mole y chipotle (y si son a la leña, mucho mejor).

3.

Has chupado con tu flota en el bule hasta que la gente sale a correr. Mientras tú… sigues chupando.

4.

No perdonas el volován de jaiba, jamón con queso o hawaiano de la Avenida Independencia a eso del mediodía; los jochos del Hospital Naval después del antro. Y qué decir del lechero, el platillo volador y las champolas de La Parroquia.

5.

Sabes todo en cuestión de tortas, has pasado por las del Gallo, Chalos, Royalty y el Regis. Qué mejor manera de comenzar el sabadaba.

6.

6.-Puedes orientar perfecto a un “fuereño” sobre cómo llegar a Clímax, el antro teibolero que se hizo famoso por la canción Mesa que más aplauda.

7.

Has ido año con año al Carnaval más alegre del mundo y has sido parte de una comparsa al menos una vez en tu vida (bueno pues, tú no, sino el primo de un amigo…). Y ahora no me vayas a decir que por lo menos una vez en tu vida no has ido a un partido del Tiburón.

8.

Sabes perfecto quiénes son el Pirata Fuentes, Joe de Lara, Sumiko Mitzuco, Doña Toña la negra y Evangelina I, la reina asesina del carnaval, y seguro alguno de tus abuelos te habló alguna vez de Genoveva la Peluda… y si no es así, corre a averiguar, ¿qué esperas?

9.

Sabes que el bule es el bar con vista a la playa más largo del mundo y que es tradición obligada cada primero de enero ir a esperar el amanecer con tus cuates, aunque el sol salga después de las 9 am o de plano no salga…

10.

Le has mentado la madre a por lo menos cinco camioneros de las rutas Díaz Mirón, Las Vegas, Vía Muerta y el Norte-Sur, y no necesariamente desde otro vehículo.

11.

Dices groserías sin mucho recato y sin necesidad de comerte un coco con siguaraya. Bueno, yo no sé, me han contado…

12.

Te has cabuleado, o presumes de haberte cabuleado, a por lo menos un poblano, un chilango o un gringo.

13.

Aunque no los hayas conocido, has oído hablar de Perro Salado, Hipopótamo’s y El Cid.

14.

Has ido alguna que otra vez frente al Morro a ver la salida de los extraterrestres de la Isla de Sacrificios. Así le dijeron a mi tía y pregúntale nueve meses después… También sabes dónde queda la Casona de la Condesa de Malibrán.

15.

Te comes las “S” y cortas las palabras al hablar: Voy en ca` mi mà .

16.

Cuando te caen de vacaciones los familiares o amigos, segurito que los llevas a San Juan de Ulúa, el Baluarte Santiago, el Malecón, La Parroquia y el Acuario.

17.

Para ti no es raro oír y usar palabras como pichicatero, choro, muina, kikiri, papáqui, jiribilla, cabulero, pa´sumecha o aíjoesu.

18.

Nada mejor para quitarte “la calor” que una nieve del güero güera: de guanábana, mango, nanche, limón o maracuyá. O tal vez prefieras un rico diablito o unas glorias de Villa del Mar.

19.

Se te pone la piel de gallina (se te enchina el cuero pues) si andas fuera de tu patria chica y escuchas La Bamba, El Siquisiri o El Cascabel. Te las sabes completitas y repites aquello de: ¡¡Solo Veracruz es bello, chingaaaaa!!

 

Crédito de la foto de portada: Lara Danielle