Crédito: Gabriel Flores Romero

1.

Tomar cerveza sola es demasiado simple y aburrido para ti. Tú prefieres micheladas con limón, sal, clamato, salsa inglesa, tajín y cuánta cosa se te ocurra.

2.

Conoces las porras y gritos más originales de fútbol. ¿De dónde más pudo haber salido el “¡Ehhhhhhhhhhhhhh, p*to!”?

3.

Sufres al leer el menú en restaurantes que DICEN ser mexicanos (¿es en serio, Taco Bell?)

4.

Eres el más feliz del mundo cuando descubres que hay limones y salsa a la hora de comer.

5.

De cualquier cosa quieres hacer un taco.

6.

Extrañas más las tortillas recién hechas y la salsa molcajeteada que a tu propia familia.

7.

Solo por si queda alguna duda, sí, siempre estás pensando en comida.

8.

Te sale el espíritu patriota el 16 de Septiembre (no el 5 de Mayo).

9.

También te fluye el orgullo mexicano cuando escuchas un mariachi, y cantas sus canciones a todo pulmón.

10.

La gente se espanta cuando intentas saludarla efusivamente con un beso o un abrazo.

11.

No concibes comer de un pastel de cumpleaños sin que antes se hayan cantado “Las mañanitas”.

12.

Tomas tequila como si fueras inmune a sus efectos, y te arrepientes cuando te das cuenta que no…

13.

…pero le encuentras el lado amable: ¿qué mejor que una cruda para consentirte con un riquísimo desayuno picoso de “vuelve a la vida”?

14.

Organizas fiestas “pequeñas” a las que llegan mínimo quince personas, haciendo ruido como si fueran cincuenta.

15.

No sabes qué hacer cuando alguien te dice “No” clara y directamente.

16.

Entrados en confianza, llamas a todos tus amigos “güey”.

17.

Cuando pides cerveza, “Corona” nunca es tu primera opción.

18.

Te enteras de todo lo que sucede con tu familia, aunque estés a kilómetros de distancia.

19.

No entiendes qué maravilla pudo haber hecho el mesero para merecer más que el diez por ciento de propina.

20.

Siempre tienes que explicar por qué te ríes, pues fuiste el único que captó el albur o doble sentido…