Foto: Colin and Sarah Northway

1.

Tus hijos van a la escuela con niños de diferentes nacionalidades, etnias y creencias distintas, por lo que te parece de lo más normal que sus grupos de amigos sean multiculturales.

2.

Los paseos los fines de semana son comúnmente a centros comerciales, ya sea porque en la calle hace demasiado calor o porque está cayendo el diluvio universal.

3.

A pesar de que no sales a caminar con ellos por la calle, tienes un cochecito de bebé, el cual usas para esos paseos en los centros comerciales.

4.

Los fines de semana que hace buen tiempo esperas a que caiga un poco el sol para llevarlos a pasear a la Cinta Costera o la Calzada de Amador. ¡Hay que variar un poco de los centros comerciales!

5.

Sales a comprar canastitas con juguetes y regalitos baratos para entregar a cada niño en las fiestas de cumpleaños de tus hijos y preparas bolsas de plástico para cada uno para que pongan en ellas los dulces y caramelos que recojan al romperse la piñata.

6.

Como muy tarde, tuviste que aprender a preparar arroz con leche cuando le salió el primer diente a tu hijo mayor o tuviste que buscar quien te lo preparase para poder ofrecerlo a las visitas.

7.

A principio de cada año tienes la tarea de ver cómo le quedan los uniformes de la escuela y si es necesario comprar nuevos, puesto que en Panamá casi todos los colegios utilizan uniformes. Y si tus hijos están en colegios privados, conoces bien los precios de la fábrica Fermín Chan, quien tiene la exclusividad para muchas de estas escuelas.

8.

Estás acostumbrado a entrar a las Farmacias Arrocha a buscar una medicina o un artículo para la casa y salir con un juguete nuevo para tu hijo.

9.

Tus hijos crecen acostumbrados a ir a la playa y les cuesta mudarse a una ciudad sin fácil acceso a la costa. Algo normal, teniendo en cuenta que en Panamá puedes elegir entre océano Pacífico o mar Caribe a tu antojo durante los 365 días del año.

10.

Sus desayunos favoritos involucran todo tipo de frituras.

11.

Piensas todo el tiempo que algún día deberías llevarlos a conocer el canal de Panamá. Pero es que claro, no es que el canal se vaya a ir muy lejos…

12.

Les abres a tus hijos una cuenta de ahorros de Navidad para acostumbrarlos a tener el buen hábito de ahorrar y para que se puedan comprar a fin de año aquello que más les guste.

13.

Si tu hijo tiene mucha gracia, te acostumbras a que te digan que “te lo van a ojear” y que debes ponerle una pulserita de color rojo para protegerlo del mal de ojo. Si de pronto le da una fiebre de la nada, sabes que te recomendarán llevarlo a un santero porque puede ser mal de ojo.

14.

Tienes abrigos ligeros en casa para ponerles los días de lluvia intensa, cuando las temperaturas bajan a los increíbles 25 grados centígrados.

15.

No te parece extraño que tus hijos entiendan y/o hablen inglés, dado que desde pequeños ven películas y programas de TV por cable en versión original subtitulada y muchas de las revistas que se venden están en inglés.

16.

Tus niños crecen con la idea de que América es un continente y no un país.

17.

Conoces bien el sistema de abono de los grandes almacenes, para reservar los regalos de Navidad de tus hijos e irlos pagando poco a poco.

18.

Cuando suena una campanita por la calle, vas preparando el dinero para cuando tus hijos te vengan a pedir para ir a comprar una paleta al carrito del paletero. Pasa lo mismo cuando están dando un paseo y ves a la distancia un carrito de raspa’os.

19.

Pasaste por el dolor de cabeza de tener que buscar admisión para tus hijos en un colegio, con exámenes de conocimiento, psicológicos y otro tipo de pruebas, incluso en los niños de 2 años con vistas a entrar al maternal.

20.

Conforme se van haciendo mayores, te preocupa cada vez más qué planes puedan tener para los carnavales.